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AGENCIAS-CEUTA/MADRID El patrullero de la Armada española P-114 se incorporó ayer a las labores de búsqueda de los inmigrantes desaparecidos ayer tras el naufragio de una patera cerca de la isla del Perejil, informó la Delegación del Gobierno de Ceuta.

Por el momento, se han rescatado 11 supervivientes y se han hallado 8 cadáveres de inmigrantes subsaharianos -siete de ellos mujeres-, que han sido trasladados a Marruecos.

El testimonio de los inmigrantes rescatados con vida ha permitido determinar que en la embarcación viajaban cerca de 60 personas, entre ellas al menos tres bebés.

Según han informado fuentes de la Delegación del Gobierno en Ceuta, el patrullero se ha sumado a los medios dispuestos por Salvamento Marítimo, la Guardia Civil y la Cruz Roja para rastrear la zona próxima al naufragio en colaboración con la Marina marroquí, ya que el naufragio se produjo en aguas jurisdiccionales de Marruecos.

Labores de búsqueda
Fuentes de la Cruz Roja han informado de que el operativo se ha ampliado a la costa de Ceuta, donde a última hora de la tarde de ayer se localizó en la orilla de la playa fronteriza de Benzú un par de zapatillas, presuntamente pertenecientes a los que viajaban en la embarcación siniestrada.

Con todo, el dispositivo desplegado alrededor del islote de Perejil por las autoridades marroquíes con la colaboración de medios aéreos y marítimos españoles para localizar a los pasajeros desaparecidos de la patera que ayer naufragó en la zona no ha localizado ningún cadáver ni superviviente en su segunda jornada de trabajo, aunque hoy volverá a la zona.

Durante el sábado, la Guardia Civil localizó un muerto (varón) mientras que la embarcación de salvamento El Puntal halló a otros siete más, todos ellos mujeres, que han sido trasladados hasta Marruecos. Las labores de rastreo se iniciaron a las 9.20 horas cuando el helicóptero de la Guardia Civil avistó una lancha que estaba hundiéndose cerca de la isla de Perejil, activándose el dispositivo de búsqueda.

Además, por el testimonio de algunos supervivientes se ha averiguado que el pilotaje de la embarcación correspondía a uno de los inmigrantes que habían comprado plaza en el pasaje, precariamente instruido para la travesía.

Esta táctica es la que usan habitualmente las mafias para evitar las penas de cárcel en España que les caen a los patrones de las pateras. El número de cadáveres rescatados del agua ha provocado que sea uno de los sucesos más graves de este tipo de los ocurridos en el presente año.