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La Audiencia de Barcelona ordenó ayer el ingreso involuntario en un centro hospitalario de Rocío S., una mujer de 20 años que padece anorexia y que se niega a ser tratada de su enfermedad, al entender que está afectada por «un trastorno psíquico».

Las hermanas de Rocío S., que mide 1,70, pesa 43 kilos e intentó suicidarse el pasado mes de diciembre, solicitaron hace un año a un juzgado de Badalona que obligara a la muchacha a someterse a tratamiento ya que ésta se negaba a hacerlo voluntariamente, pero la juez de primera instancia lo denegó pese a que había informes médicos que alertaron de «riesgo vital».

En su auto la Sección 18 de la Audiencia de Barcelona ha ordenado el ingreso involuntario de la joven «en el centro médico que proceda» porque está afectada de un «trastorno psíquico», aunque esta decisión judicial puede ser aún recurrida por la afectada.

La Audiencia, que considera que el juzgado de Badalona, pudo cometer en su momento «un error de apreciación», ha estimado la apelación presentada por la abogada de la familia, en la que argumentaba que «el anoréxico es una persona enferma, puesto que no puede decidir por sí mismo, y su conducta de desafío encierra su sufrimiento psíquico».