Soldados alemanes prosiguen su trabajo de recogida de cisnes muertos en islas y a orillas del Báltico.

TW
0

El Comité Nacional de Alerta Sanitaria Veterinaria acordó ayer que cada comunidad autónoma podrá fijar las zonas de vigilancia en torno a los humedales de riesgo como forma para reforzar la vigilancia frente a la gripe aviar, y descartó, por el momento el encierro de las aves. Concretamente, cada comunidad autónoma podrá modificar el radio de 10 kilómetros anteriormente establecido y adaptar el área de vigilancia alrededor a los humedales en función de condiciones técnicas, como pueden ser las geográficas o epidemiológicas.

El director general de Ganadería, Carlos Escribano, explicó que todas las comunidades autónomas acordaron por unanimidad que, teniendo en cuenta la situación actual, no es necesario el encierro de aves, medida que por ahora sólo ha decretado la Comunidad de Madrid. En la hipótesis de que el sistema de medidas de prevención localizara un foco primario de gripe aviar y se realizara el proceso sanitario oportuno con rapidez, no sería necesario el confinamiento de aves.

Según lo acordado por el Comité, que reúne a responsables de sanidad animal de las autonomías, los gobiernos regionales podrán aumentar o disminuir esta zona de vigilancia de acuerdo a sus circunstancias. Las autonomías podrán proponer hasta hoy la introducción de nuevas zonas en la lista de humedales de riesgo, tal y como ha hecho Galicia. En la actualidad, la lista de zonas de riesgo de gripe en España incluye un total de 25 humedales.

Por su parte, el secretario general de Agricultura, Josep Puxeu, cifró en un 5% el descenso del consumo de pollo registrado en las seis primeras semanas del año en relación al mismo periodo de 2005, aunque estimó que la reacción de los consumidores «es muy razonable», a diferencia de lo sucedido en Italia o Francia. Mientras, el Ministerio francés de Agricultura informó ayer del primer caso sospechoso -«casi seguro», dijo un portavoz oficialde gripe aviar en una granja avícola de pavos, situada en el departamento de Ain, donde la pasada semana se halló el primer pato silvestre infectado con el virus H5N1. Aunque hasta hoy no se conocerán los resultados definitivos de los análisis, todos los animales de la granja fueron sacrificados ayer.