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EFE-GRANADA
Los españoles adoptaron durante los últimos siete años a 18.501 niños extranjeros, la mayoría de ellos procedentes de la Federación Rusa, China e Iberoamérica, informó ayer la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Amparo Valcarce, quien destacó que España es el segundo país del mundo que más adopta.

La secretaria de Estado de Servicios Sociales señaló que las cifras de la adopción internacional en España, que inició este tipo de procedimientos en 1996, dan una idea de la magnitud del fenómeno y añadió que los grandes retos del sistema pasan por la integración de los niños, marcada no sólo por su volumen sino por la diversidad de sus países de origen.

Valcarce, que inauguró en Granada las VII Jornadas de Coordinación para la Adopción Internacional, destacó el «espectacular» aumento en el número de niños extranjeros adoptados registrado entre 1997, cuando llegaron a España 942 niños, y el año pasado, en el que entraron en el país 3.951, cuatro veces más.

Añadió que las cifras también evidencian que en España, donde apenas hay niños en adopción por lo que muchos se ven obligados a recurrir a la adopción internacional, la familia es «una institución de gran fortaleza» y los españoles están seguros, no sólo de sí mismos como padres sino también de la fuerza del sistema de protección social y de una sociedad cada vez más multicultural que apuesta por la integración.

Apuntó que otro de los grandes retos de futuro es impedir que se sigan truncando adopciones, lo que ocurre aproximadamente en el 1 por ciento de los casos, porque los fracasos suponen que los niños sean devueltos a los sistemas sociales, lo que puede ser traumático, y conllevan una gran frustración para las familias que lo adoptaron.