TW
0

El Tribunal Supremo ha condenado al Ministerio de Defensa al pago de 30 millones de indemnización en concepto de responsable civil subsidiario por la muerte de un soldado en un cuartel a causa del navajazo que le dio un recluta que había sido víctima de una novatada de los veteranos.

En una sentencia hecha pública hoy, el alto tribunal ha aceptado las tesis defendidas tanto por el fiscal como por la acusación particular y, por tanto, ha revocado la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que estimó que no podía condenarse a Defensa al pago de una indemnización.

El Tribunal Supremo explica que el «luctuoso» hecho enjuiciado «fue la consecuencia de un complejo conjunto de circunstancias en las que se puede advertir claramente, al menos, una falta de la diligencia exigible en el cumplimiento de sus obligaciones por parte de los mandos, especialmente de los inferiores, del establecimiento militar en que tuvieron lugar».