El debate sobre el aborto en el Congreso provocó manifestaciones a favor y en contra.

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Balears es la región española con la tasa de interrupción voluntaria del embarazo más alta por comunidades autónomas: 8'12 por cada mil mujeres de entre 15 y 44 años, seguida por Cataluña, con 7'25; Madrid, con 7'22, y Asturias, con 7'13, según los últimos datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad y Consumo. De acuerdo con los mismos, correspondientes a 1997, las Comunidades Autónomas con los niveles relativos de interrupción voluntaria de la gestación más bajos son Navarra, con una tasa del 2'39; las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, con 2'62; y el País Vasco, con 2'70, mientras que la media nacional se sitúa en 5'52 por cada mil mujeres.

Además de Balears, Cataluña, Madrid y Asturias superan la media nacional Aragón (6'62) y Canarias (5'93), según el último Informe del MSC sobre la Salud de los Españoles (1998). Éste destaca que tanto el número total de interrupciones como las tasas correspondientes han venido aumentando año tras año en términos generales, aunque se ha experimentado una bajada en 1997 respecto del año anterior. Los datos ponen de manifiesto también que, entre 1990 y 1997, Asturias y Navarra son, prácticamente año tras año, las comunidades con la tasa de interrupción voluntaria del embarazo más alta y más baja, respectivamente.

Además, estas dos regiones registran el nivel anual más elevado y más bajo de todo el período: una tasa del 11'18 en Asturias durante 1994; y del 0'96 por ciento en Navarra durante 1993. El informe recuerda también que, en España, están despenalizadas las interrupciones voluntarias del embarazo en tres supuestos concretos: grave peligro para la salud de la embarazada, presunción de graves tasas en el feto, y violación. En concreto, el número de interrupciones voluntarias del embarazo que se practicaban en Balears permanecía estabilizado hasta el año 1998 en que la autorización por parte de las autoridades sanitarias de las Islas de un segundo centro privado para la realización de abortos voluntarios provocó un aumento del 53 por ciento con respecto al año anterior.