Toni Ramonell nos muestra su Seat 1400 de 1959, un coche del que se enamoró de joven. | Juan Miguel Giménez

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Toni Ramonell es un administrativo de una empresa de transporte discrecional que siente verdadera pasión por los Seat. Cuenta con una pequeña colección, que ha ido reuniendo durante años, de vehículos emblemáticos de la marca española. En esta ocasión nos presenta su Seat 1400 de 1959 que adquirió por internet en Granollers (Barcelona). Nos cuenta que el vehículo estaba en muy buenas condiciones, casi las actuales y que no hubo que hacerle ningún tipo de reforma de calado, algunas modificaciones eléctricas y cambiarle el cable del cuentakilómetros, que estaba roto y no marcaba la velocidad. Aunque es administrativo, nos comenta que con el tiempo ha ido aprendiendo algunas cosas de mecánica y los pequeños arreglos los hace él mismo, aunque lo cierto es que estos coches son muy fiables y si los tienen en buenas condiciones de mantenimiento apenas sí necesitan que un mecánico les meta mano.

El 1400 lo adquirió en 2010 y nos decía que era el coche de sus sueños, pues cuando era joven y trabajaba en una empresa del Passeig Marítim cogía el autobús para llegar a la oficina y encontraba siempre uno aparcado por la zona y decidió que algún día tendría uno. Por eso no dudó en viajar hasta Barcelona para hacerse con él. Reconoce que su primer coche fue un Renault 8, otro de los modelos que también le gustan, aunque en el momento que tuvo la oportunidad decidió cambiarlo por un 1500, otro gran coche.

Sobre el SEAT 1400 podemos decir que se trata de un turismo producido por la marca española entre 1953 y 1964, bajo licencia de la marca italiana Fiat. Fue el primer vehículo ensamblado en Barcelona. Se fabricó en la planta de la Zona Franca sobre la base del Fiat 1400 original, presentado unos años antes, en 1950.

El vehículo era idéntico al Fiat 1400, el primer modelo con carrocería monocasco construido por la marca italiana, y presentaba una carrocería tipo «Pontón», con líneas redondeadas, inspiradas en las de los automóviles americanos de la época. Tenían una carrocería tipo berlina, pero también se presentaron versiones familiares (5 puertas), acristaladas o cerradas (furgoneta).