Alaró se convirtió un gran aparador donde mostrar los trabajos artesanos y potenciar el tejido empresarial del municipio.

TW
0

Con casi un cuarto de siglo de tradición (24 años), la Fira Gremial de Alaró se ha convertido en un buen escaparate para mostrar la artesanía local y también rendir homenaje a los antiguos oficios artesanos. Así quedó demostrado ayer en esta feria que congregó a cientos de personas.

El buen tiempo acompañó para que alaroners y visitantes recorrieran las calles del centro donde se pudieron ver diferentes oficios artesanos así como muestras de productos agroalimentarios, flores, artesanos de joyería, cerámica o productores de tejidos, entre otros. La muestra también sirvió para poner en valor el trabajo de las empresas locales que exhibieron sus trabajos.

Mientras, la plaza del Mercat fue el escenario de la gastronomía y los restauradores con la Mostra de Cuina que contó con la participación de 13 establecimientos de Alaró y cuatro bodegas. Un buen punto y final a una feria que apuesta por la tradición, la cultura y el producto local.