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La bodega Macià Batle ha comenzado ya su vendimia y para celebrarlo ha convocado este martes por la mañana una nueva edición de su popular berenar de vermada. La finca de Son Llompart, situada en Santa Eugènia, ha vuelto a acoger este evento al que han asistido numerosas amistades del propietario de la bodega, Sebastià Rubí, así como la consellera insular de Promoció Econòmica i Desenvolupament Local, Pilar Amate.

El gerente de Macià Batle, Ramon Servalls, ha acompañado a los invitados a las viñas, donde han podido comprobar el buen estado en que se encuentran tras el paso de las fuertes tormentas del domingo. Servalls manifiesta que «a día de hoy se puede decir que habrá una vendimia muy diferenciada en dos fases y cuya división la marcó el temporal de hace unos días. La primera parte, en la que se vendimió la uva más temprana como el Chardonay, Sauvignon blanc y un poco de Merlot, estuvo muy marcada por la sequía. Hay que recordar que históricamente nosotros comenzábamos a vendimiar a finales de agosto, el año pasado ya lo hicimos el 10 de agosto y en 2023 ha arrancado el día 14». El gerente de Macia Batle insiste en que «el problema de la sequía reside en que la uva no tiene el peso que le corresponde y aunque no hay falta de producción, luego se nota mucho en los kilos recolectados».

Afortunadamente, «la gran ploguda del domingo, que en esta zona dejó unos cuarenta litros de media, ha sido para nosotros una gran noticia que ha ayudado a romper el estrés hídrico que padecíamos y a aliviar la sequía. Esta circunstancia favorecerá mucho a las variedades más tardías porque la planta se podrá recuperar de toda las sed que ha pasado durante estos últimos meses», concluye Servalls.

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Aún así, desde Macià Batle advierten de que «ahora el peligro sería que lloviera de forma regular de forma que no dejara secar la vid. Es un asunto delicado porque se crearían unas condiciones de humedad que favorecerían la aparición de hongos y otras enfermedades. Pero ahora mismo, no nos podemos quejar porque la única molestia que tenemos es que aún hay fincas en las que el barro impide que se siga la vendimia con normalidad, pero es cuestión de unos días», relata Ramon Servalls.

El optimismo ha crecido en Macià Batle y esperan «una vendimia bastante abundante y buena porque todas las pruebas que hemos realizado nos anuncian una gran calidad de la uva».

En el berenar no han faltado los vinos de la bodega y también se ha aprovechado para comenzar el camaiot de verema, que han degustado los invitados.