Los 'marxaires' realizaron un esfuerzo importante. | Emilio Queirolo

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Nada más abrir las puertas del Santuario a les 5.30 horas, cuatro caminaires han entrado al Santuario. Los primeros del día. Y es que el día ha empezado este domingo pronto en Lluc. Un día lleno de emoción, alegría y también devoción. El prior, Marià Gestalver, junto al diácono Toni Moreno les han recibido con sorpresa, pues no esperaban que llegaran tan pronto, y tantos. Entre estos cuatro primeros peregrinos, también la primera mujer.

Después de ellos, poco a poco, sigue llegando gente, y se espera que los peregrinos sigan entrando hasta las diez o diez y media de la mañana. Así, la plaza y alrededores del Santuario están ya a esta hora llenos de ambiente y sobre todo de caras de satisfacción y de sonrisas de par en par, porque pese al cansancio y algún que otro dolor en los pies, nada puede empañar un logro como éste. Sin duda, el esfuerzo valió la pena.

Reponer fuerzas y mojarse los pies son muy recomendables tras el esfuerzo
'Marxaires' se refrescan y reponen fuerzas tras el esfuerzo.

Mientras se suceden las llegadas, la organización va entregando en mano a cada uno de los caminaires un diploma acreditativo por su logro. «La edición de este año ha vuelto a ser un éxito», ha confirmado Francisco Bauzà, presidente del Grup Güell. Y es que se han llegado a sumar a la marcha, entre personas inscritas y otras que han participado de forma particular, hasta 7.000 personas. Esto supone un 25% más que en la edición de 2022.

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Además, todos coinciden. La Mare de Dèu de Lluc les ha hecho fácil el camino, pues las temperaturas este año han acompañado y el calor ha dado una tregua para hacer más llevaderos los 47 km que separan Palma de Lluc. Allí arriba, Protección Civil, ambulancias y cuerpos de seguridad vigilan para que todo siga su curso y que todos los caminantes lleguen en buen estado. Finalmente no ha habido ningún incidente.

Después de la Misa dominical de las 11 h todos los peregrinos ya habían llegado y Lluc ha vuelto poco a poco a su calma habitual.

Una vez más la marcha ha cumplido con creces las expectativas. Hasta el año que viene.