Más alegre que nunca, Sant Joan empezó a danzar a las seis de la tarde por las calles. | G.V.

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Arropado por el calor del público que hace el rotlo, Sant Joan Pelós volvió a danzar este viernes por la tarde recorriendo las calles de Felanitx con la normalidad pospandémica. A pesar de las restricciones sanitarias, la danza de Sant Joan Pelós no se ha interrumpido los dos últimos años, aunque sólo bailó testimonialmente en la plaza de sa Font de Santa Margalida sin hacer el recorrido por las calles de la ciudad que ayer sí pudo recuperar acompañado de la comitiva de músicos y de numerosos vecinos, principalmente familias con niños para hacerlos partícipes de esta tradición felanitxera documentada ya en el año 1757.

Desde el año 2017 la figura de Sant Joan está encarnada por Tomeu Manresa Socias. Vestido con una camisa y medias blancas, faldín rojo hasta las rodillas, careta de rejilla, una melena postiza y una corona de latón, se pasea por las calles bailando una danza característica de bots y cabrioles. Este baile es una especie de contorsión. Con la mano derecha sujeta una cruz que mueve de lado a lado a ritmo de la música, y está acompañado del violín, flabiol y tamborino además de otros muchos instrumentos que hacen sonar la conocida tonada, siempre igual, pero siempre nueva, y es que es un baile libre que cada ballador le da su toque personal. Una vez finalizado cada uno de los bailes el público le da unas monedas y, a cambio, entrega un clavel. 

«Mamarracho»

En la memoria popular aún resuenan aquellas palabras lanzadas por la Infanta Isabel de Borbón durante su visita a la ciudad. Fue a principios del siglo pasado cuando en una visita, las autoridades locales para hacerle festa grossa sacaron a escena la figura de Sant Joan Pelós y sus bailes. A su llegada a la iglesia parroquial, Sant Joan le salió al encuentro con sus cabrioles y a la real señora no le cayó en gracia y exclamó: ¡Qué me quiten este mamarracho!, y Sant Joan, cola baja, se retiró. Se dice que de aquel día nunca más ha querido saber de ‘gente importante’ ni ha vuelto a bailar que no sea únicamente en Felanitx el 24 de junio, día de San Juan.