Las altas temperaturas del pasado fin de semana atrajeron a muchos a las playas. Algunos dedicaron parte de su tiempo a retirar alga seca para acomodar el espacio a su gusto, y eso se ha usado como argumento político. | Europa Press

10

La vídeodenuncia convertida en un boomerang. En las últimas horas el PP de Manacor ha denunciado el estado de las playas de s'Illot y Porto Cristo y ha solicitado al equipo de gobierno municipal que trabaje para mantenerlas limpias. Han aportado para ello un material gráfico datado del pasado fin de semana, en el que se aprecia a varios turistas, pala o rastrillo en mano, apartando posidonia seca de su zona de descanso. Al respecto no han tardado en aparecer las voces que apuntan que eso no es suciedad.

Según la formación conservadora en la capital de Llevant son muchos los vecinos inquietos por este asunto. Recalcan que con las escenas mostradas, por ejemplo en el caso del medio digital local defrancdigital.com, «se hace evidente la dejadez del equipo de Gobierno. Nos gustaría mucho que estas imágenes no se tuvieran que volver a repetir, esto significaría que cualquier persona que visitara nuestras playas las encontraría limpias y en condiciones».

Noticias relacionadas

Esa última palabra es muy significativa, pues da por hecho que la presencia misma de alga seca inhabilita el litoral para ser usado para el disfrute de ciudadanos propios y visitantes. Se trata de una visión propia, con adeptos, pero también rebatida.

En las redes sociales varios usuarios han reaccionado a esta acción y han apuntalado la tesis de que esta planta marina seca es mucho más que un simple desperdicio; al contrario, su presencia sobre la arena ayuda a conservar el medio natural ante la erosión de los agentes ambientales.

Algunas instituciones han emprendido ya campañas de sensibilización con respecto a la posidonia. Sabemos que las praderas de esta planta actúan como los bosques en tierra firme, capturando CO2 de forma incluso más eficiente que la selva amazónica. Cuando mueren sus restos van a parar a la orilla, y allí siguen cumpliendo una función primordial: es el escudo protector frente a los temporales, reteniendo la arena y evitando que la playa pierda terreno frente al mar.