Desde junio se está ejecutando la fase Ide las obras, con las que se ha devuelto al conjunto su volumetría original. Se ha recuperado una planta que conecta el ala sudeste con el edificio de las franciscanas y el refectorio, que estaba semiderruido. | Redacción Part Forana

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Coincidiendo con la recta final de las obras de la primera fase de rehabilitación del Convent dels Dominics, el Ajuntament de Lloret iniciará los contactos pertinentes con el Estado para formalizar su oferta del histórico edificio con el fin de que pueda albergar un hotel de la red nacional Paradores. Así lo comunicó    el alcalde, Antoni Bennasar, al pleno de la corporación celebrado anoche.

«El lunes iniciaremos los contactos para que la idea de que el Convent pueda convertirse en un parador nacional llegue al presidente de Paradores, Pedro Saura, al que invitaremos a visitar nuestro emblemático convento», confirmó ayer el alcalde.

«Pero antes queremos invitar al conseller de Turismo del Govern, Iago Nereguela, para que vea en persona lo que hemos logrado reconstruir gracias a las subvenciones del Consorci Borsa d’Allotjaments Turístics», añade.

El primer parador de Mallorca

De prosperar la iniciativa, el antiguo convento de los dominicos se convertiría en el primer Parador de Mallorca y el segundo de las Illes Balears, en paralelo con el que se está construyendo desde hace años en el castillo de Dalt Vila, en Eivissa.

El Ajuntament de Lloret no pondrá a disposición de Paradores todo el conjunto del convento, pues buena parte de éste ya está destinado a oficinas municipales, biblioteca, salas de exposiciones y usos culturales. Sino justo las dos partes que se rehabilitarán este año. Se trata del ala sudeste, actualmente en obras para recuperar la planta derruida hace décadas, y el edificio que ocupaban las monjas franciscanas. En total constituyen unos dos mil metros cuadrados de edificaciones, que podrían ofrecer entre 12 y 16 habitaciones, además de otros 700 metros cuadrados de patios y jardines, cuyo uso sería compartido con actos públicos. Precisamente, el Pati dels Tarongers, patio interior que comunica todas las estancias del convento, acoge habitualmente conciertos y actuaciones de pequeño formato.

Cuando finalice la fase I, el antiguo convento de las monjas franciscanas y el ala sudeste del edificio, donde también se reconstruye el refectorio de los frailes, volverán a estar conectados a través de la primera planta, como estaba en la construcción original, hacia el año 1700. Estas obras tienen un presupuesto de 640.000 euros, de los cuales la Borsa d’Allotjament Turístic subvenciona un 80 %. Comenzaron a principios de junio y se prolongarán hasta finales de noviembre. El ritmo viene marcado por la intervención previa de la arqueóloga, Elvira González, para detectar elementos a proteger; hasta ahora se han hallado esgrafiados en las paredes del refectorio y jarras de barro en las bóvedas. La fase II consiste en la reforma del edificio de las franciscanas, el mejor conservado. Estas comenzarán en octubre y finalizarán en enero de 2022, con un presupuesto de 420.000 euros. En total, se habrán invertido un millón de euros en la reconstrucción definitiva del convento.

El ala sudeste recupera su volumen original. Desde junio se está ejecutando la fase Ide las obras, con las que se ha devuelto al conjunto su volumetría original. Se ha recuperado una planta que conecta el ala sudeste con el edificio de las franciscanas y el refectorio, que estaba semiderruido.

«Queremos atraer un turismo que genere empleo y dinamice la economía local»

 .El alcalde de Lloret, Antoni Bennasar (ELL), considera que «el Convent reúne los requisitos para ser un Parador de la categoría de edificios históricos; es una cadena del Estado que destaca por su involucración en la recuperación del patrimonio arquitectónico». «El objetivo no es tanto rentabilizar el edificio, como atraer un turismo de calidad y sostenible a una comarca que no es una zona turística madura; la idea es que el hotel del Convent pueda generar puestos de trabajo e impulsar una economía circular que beneficie a todo el pueblo». Según los datos publicados por la cadena, éste ha sido su mejor verano. En julio y agosto Paradores ha vendido cerca de 307.000 habitaciones. La ocupación en agosto ha superado el 90 %, llegando al 95 % los fines de semana. Pedro Saura, nombrado presidente en julio, reafirma su apuesta «por un modelo turístico sostenible y de alto valor añadido».