La unidad básica de salud de Can Picafort este lunes, ya totalmente operativa.

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El inesperado cierre de la unidad básica de salud de Can Picafort el pasado domingo por falta de personal pilló por sorpresa a los usuarios que ese día precisaron atención médica, y se vieron obligados a desplazarse hasta el centro de salud de Muro.

Pese a que la Conselleria de Salut ha aclarado que se trató de un problema puntual e imprevisto y que el lunes el servicio se restituyó con normalidad, el alcalde de Santa Margalida, Joan Monjo, ha mostrado su indignación y ha remitido una carta a la consellera Patricia Gómez.

Soluciones alternativas

En la misiva critica «la decisión equivocada tomada el domingo» y asegura que le consta que hay «disponibilidad de enfermeras de otros centros y hospitales de la Isla que se han ofrecido voluntariamente para prestar sus servicios en las unidades básicas de salud donde haya falta de recursos», añade Monjo.

La Conselleria de Salut ha explicado que los efectivos del PAC de Muro se desdoblan en verano. «Un equipo se queda en Muro y el otro se traslada a Can Picafort, pero el domingo hubo dos bajas puntuales e inesperadas en el segundo; como solo quedaba el médico, se decidió que se quedara en Muro y concentrar toda la atención allí, pero fue algo muy puntual».

El alcalde termina su carta a la consellera de Salut solicitando un servicio de atención las 24 horas en Can Picafort. «No es lógico que nuestros vecinos y turistas tengan que ser atendidos en Muro, cuando la población de Can Picafort es seis veces mayor que la de Muro en verano», sostiene Monjo.