La regidora de Memòria Històrica, Alice Weber, y la arqueóloga Magdalena Sastre, en el monumento. | Juanjo Roig

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El censo de simbología franquista de la Direcció General de Memòria Democràtica coloca a Inca como el municipio de Baleares con más vestigios de esa época (25), solo empatado con Palma. Desde hace meses, el área de Memòria Democràtica del Ajuntament d’Inca está preparando la retirada de todos estos elementos y ya ha comenzado el proceso con las ocho placas del Ministerio de la Vivienda situadas en varios edificios de la capital del Raiguer.

Queda aún por retirar una placa situada en la avenida de Alcúdia y las 12 placas circulares de metal con la leyenda de la Obra Sindical del Hogar. Otro de los elementos más destacados que se eliminará en esta primera fase será el monumento de la época franquista que se encuentra situado en el parque de la Mediterrània, junto al IES Berenguer d’Anoia.

La regidora Alice Weber visitó esta semana el monumento junto a la arqueóloga Magdalena Sastre porque se pretende conservar el escudo de Inca que se colocó en la parte superior del monumento. Weber subraya que «la retirada de estos vestigios se realiza siguiendo la Ley de Memoria Histórica, pero tengo muy claro que se debe hacer como toca. Por ello, nos estamos poniendo en contacto con los propietarios de inmuebles que tienen las placas en su interior para lograr la retirada de las placas franquistas. Además, la arqueóloga Magdalena Sastre nos asesora para saber qué retirar y cómo hacerlo».

Divulgación
De hecho, «nuestra intención no es esconder estos elementos una vez estén retirados», explica Weber. Después de notificar al Govern la supresión de los vestigios para que actualice el censo e Inca deje de ser el municipio con más restos, está previsto pactar con Memòria Democràtica la cesión de algunos de estos elementos para que queden custodiados por el archivo municipal y se puedan exponer «por el evidente valor histórico y pedagógico que tienen», concluye Alice Weber.

La restauradora Emmanuelle Gloaguen ha inspeccionado las ocho placas del Ministerio de la Vivienda que ya se han retirado para evaluar su estado y la metodología de conservación.

En cuanto al monumento del parque de la Mediterrània, la arqueóloga Magdalena Sastre explica que «se construyó en los años setenta a iniciativa del ayuntamiento gobernado por Alfonso Reina, pero no tiene ningún valor arquitectónico o patrimonial, a excepción del escudo y de una placa conmemorativa que ya fue retirada».

En una segunda fase se estudiará el cambio de nombre de dos calles. Alice Weber advierte que «solamente se hará con el consenso de los vecinos y después de un trabajo previo para que sea un proceso fluido».