El antiguo poblado de los trabajadores de Gesa lleva años vacío y padece un importante problema de degradación. | Elena Ballestero

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El pleno del Ajuntament d’Alcúdia dará este jueves luz verde al proyecto de reconversión del antiguo poblado de los trabajadores de Gesa en Alcúdia en un residencial de lujo. Diseñado por Josep Ferragut en los años 60, el conjunto arquitectónico es un bien catalogado a nivel municipal y espera desde hace más de tres años que la Direcció Insular de Patrimoni decida si merece o no un mayor grado de protección, al igual que la vieja central a la que daba servicio.

El regidor de Urbanisme de Alcúdia, Joaquín Cantalapiedra, confirmó que el pleno tiene previsto este jueves desestimar las alegaciones que se han presentado y aprobar definitivamente el estudio de detalle que tramita la sociedad Residencial Alcudialuz. Es el paso previo para la concesión de la licencia de obras que «puede demorarse aproximadamente un año, dependiendo de los informes que requiera de otras administraciones», explicó el regidor.

Entre las alegaciones que se desestiman hay una del Co·legi d’Arquitectes de les Illes Balears. El Ajuntament la desestimará sin valorar sus argumentos por entrar fuera de plazo. Ello a pesar de la sugerencia que hizo Patrimoni de que cualquier proyecto que afectara al poblado siguiera las recomendaciones del Col·legi d’Arquitectes que cuenta con expertos en la obra de Ferragut.

Piscina comunitaria

De las 18 piscinas que planeaba construir inicialmente la promotora (16 privadas y dos comunitarias) solo se autorizará una piscina comunitaria. El proyecto deberá además conservar todos los volúmenes originales de las viviendas y zonas comunes, y respetar la visual de manera que no se podrán instalar cerramientos en las parcelas, según Cantalapiedra.

«Al final estamos contentos porque tenemos informe favorable de Patrimoni y de Territori y, tanto la promotora como nosotros queremos salvaguardar la esencia del poblado dándole protección y a la vez conseguir una zona residencial rehabilitada que conecte el Port con Alcanada de una forma digna», añade el regidor.

El poblado ocupa una parcela de 28.707 metros cuadrados junto a la carretera de Alcanada y está situado frente a la vieja central. Se compone de 15 viviendas unifamiliares aisladas, 14 adosados, una capilla (Iglesia de Sant Pere), la casa del capellán y una edificación que originariamente albergó el primer economato de Alcúdia y un pequeño casino.

La promotora planeaba en un principio reconvertir en viviendas algunas de las construcciones que no tenían uso residencial, pero Territori no lo permite. El Consell obliga además a conservar íntegramente todos los elementos originales del poblado, incluyendo el trazado de las calles por lo que falta por ver el encaje que tendrá la piscina común que aún se plantea.

«En principio lo que es seguro es que no habrá piscinas particulares, pero la idea es hacer una de uso comunitario junto al antiguo casino», explica el regidor.

La promotora Residencial Alcudialuz adquirió el complejo en el año 2017, dos años después de que Endesa lo pusiera a la venta por 31,1 millones de euros.