El 13 de diciembre pasado Sineu ya celebró un mercadillo de artesanos en lugar de la Fira de Sant Tomàs. | Lola Olmo

1

El Ajuntament de Sineu ha dado marcha atrás y ha cancelado el mercado de artesanos y la muestra de ganadería que había programado para el próximo fin de semana, en sustitución de su multitudinaria Fira agrícola y ganadera, suspendida por segundo año por la crisis sanitaria.

El alcalde de Sineu, Tomeu Mulet, señala que la decisión ha sido tomada «de manera consensuada con el Govern y la Federación de Municipios (FELIB), por precaución y ante el temor de que hubiera un alud de peticiones de otros municipios».

Confusión

Según Mulet, el Ajuntament no hizo ninguna solicitud a la Conselleria de Salut, «sino que fue el director general de Relaciones Institucionales y Cooperación Local del Govern, Francesc Miralles, quien hizo la consulta». Miralles señaló ayer a Ultima Hora que no había recibido respuesta de Salut, pero que la petición de Sineu no le llegó hasta el viernes. Por su parte, la Conselleria de Salut señala que no ha prohibido este mercado ni la muestra ganadera, esta última autorizada por la Conselleria de Agricultura. «La petición llegó el lunes, y no hemos podido analizarla porque el Ajuntament ha desistido antes de llegar a una conclusión y de que pudiéramos emitir indicaciones y consejos sobre cómo ajustarlo a la normativa».

El presidente de la FELIB y alcalde de Costitx, Antoni Salas, admite que aconsejó a Mulet la suspensión del mercado «porque un alcalde no se puede arriesgar a contravenir la normativa sanitaria, y a diferencia de los mercados semanales, en una feria el aforo se te puede ir de las manos fácilmente».

La normativa sanitaria en vigor, el Pla de Mesures aprobado por el Govern el noviembre de 2020, no prohíbe expresamente las ferias en la situación sanitaria actual que vive Mallorca. En su punto 7 señala textualmente que «en los niveles 2, 3 y 4 se prohíben las fiestas populares, verbenas, sopars a la fresca y otros eventos populares». Más adelante, en el punto XV, indica que «las ferias podrán operar en las mismas condiciones y restricciones que los mercados ambulantes, salvo en aquellos territorios en los que esté declarado un nivel de alerta sanitario 4, en el que se deben suspender». Asimismo añade que los ayuntamientos deben tomar medidas para evitar las aglomeraciones. Desde el 24 de abril Mallorca está en el nivel 2.

En diciembre, Sineu ya celebró un mercadillo artesanal combinado con actos culturales y no fue amonestado. «Los feriantes, bares, restaurantes y artesanos pudieron trabajar y queríamos hacer lo mismo, ayudar a estos sectores cumpliendo con toda la normativa», lamenta el alcalde.