El municipio de Búger se ha quedado sin ningún agente de la Policía Local. | G. VALERO

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Adiós a las multas por aparcar mal en el casco urbano o por incumplir las normas dictadas por el Govern para la contención de la pandemia de COVID-19. Búger se ha quedado, desde este viernes, sin servicio de Policía Local, puesto que el único agente del que disponía se ha incorporado a la plantilla de Inca.

Competencia

El alcalde de Búger, Pere Torrens (PSOE), lamenta la situación de desprotección en la que se verá el municipio a partir de ahora, pues no está prevista la incorporación de ningún nuevo agente. «Ahora no tenemos a nadie que pueda vigilar el cumplimiento de las normas en plena época de COVID-19, ni para regular el tráfico», señala.

El alcalde señala que pedirá colaboración a la Guardia Civil de sa Pobla para que puedan patrullar más a menudo por Búger como medida disuasoria ante determinados delitos, aunque esto no resuelve las incidencias del día a día.

Torrens denuncia la dificultad que padecen los municipios pequeños para cubrir sus plazas, al no poder competir con los grandes, que ofrecen mejores sueldos. Selva, por ejemplo, se quedó en la misma situación en julio pasado, al jubilarse el cabo y pedir su traslado a otros destinos tres agentes al mismo tiempo. Ahora se incorporan tres nuevos policías en prácticas, «pero uno de ellos ya tiene plaza en Palma, así que en algún momento serán solo dos, de los cinco previstos», apunta el alcalde, Joan Rotger.