Excursionistas en la plaza de Sóller. | I.C.

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La presidenta del Govern, Francina Armengol, ha informado este miércoles que en Lloseta, Sóller, Muro se cerrarán el interior de bares y restaurantes, igual que se está haciendo en sa Pobla.

Además, se realizarán cribados masivos, igual que se han realizado en sa Pobla. La presidenta del Govern y la consellera de Salut, Patricia Gómez, se reunirán esta tarde con los alcaldes de estos municipios para solicitarles espacios para realizarlos y explicarles el resto de medidas adoptadas.

Estos tres municipios tienen una incidencia acumulada muy elevada y la previsión es que siga subiendo. Por ello, el Consell de Govern ha decidido adoptar nuevas medidas restrictivas para frena la propagación del virus.

Armengol ha explicado que las medidas que funcionan son el distanciamiento social, el uso de la mascarilla, el lavado de manos y la buena ventilación. Además, ha recordado que en Ibiza han funcionado muy bien las medidas adoptada para frenar los contagios.

Francina Armengol se ha reunido con el alcalde de Sóller, Carlos Simarro.

Inmediatamente después de su comparecencia en Palma, Francina Armengol se desplazó hacia Sóller, uno de los tres municipios en los que se aplicarán medidas extraordinarias, para reunirse con el equipo de Gobierno municipal y explicar personalmente las medidas adoptadas. En el caso de Sóller la presidenta añadió a las limitaciones ya anunciadas la realización de un cribado masivo de posibles casos a través de tests voluntarios, priorizando «los grupos diana de población que los técnicos crean más convenientes».

En la sala de Plenos del Ajuntament la presidenta, acompañada por la asesora del Govern, Marga Frontera, se reunió durante aproximadamente una hora con el alcalde, Carlos Simarro, y los concejales del equipo de Gobierno. Después de la reunión tanto la presidenta como el alcalde valoraron de forma muy positiva el encuentro. Carlos Simarro agradeció a la presidenta que hubiera «acudido personalmente a explicar la situación y las medidas adoptadas ya que ahora toca unir esfuerzos y recursos y pedir a los vecinos que vayan con mucho cuidado de manera que podamos llegar a la Navidad con una situación más favorable que la actual».

El alcalde reiteró que el Ajuntament «se ha puesto a disposición del Govern para lo que haga falta». Francina Armengol agradeció igualmente la «buena acogida e implicación del Ajuntament de Sóller donde hemos que tenido que aplicar medidas extraordinarias debido a que en estos momentos la situación de la pandemia en el municipio es mala». Armengol recalcó que «las medidas extraordinarias las hemos limitado a bares y restaurantes -que solamente podrán atender clientes en las terrazas y patios interiores si disponen de ellos, pero es necesario que además toda la población adopte rigurosamente las medidas de protección, se reorganicen los actos públicos previstos y se evite salir de forma innecesaria y las reuniones privadas entre no convivientes». Anunció igualmente que desde el Govern «se hará un llamamiento público para que la gente se haga los tests de antígenos que tan buen resultado han dado en Sa Pobla». El alcalde informó que los tests «probablemente se harán en Sóller y en el Port y proponemos en principio hacerlo en las instalaciones deportivas».

El anuncio de las medidas extraordinarias, que entrarán en vigor este jueves y se mantendrán hasta el día 21, han sido recibidas con mucho pesimismo por el sector más afectado. Lluís Rullan, hotelero y presidente de la patronal del sector ha lamentado que «la Policía Local no haya hecho caso de los incumplimientos flagrantes que se estaban haciendo en algunos establecimientos, mientras en los hoteles las medidas se han aplicado de forma rigurosa y ahora pagaremos las consecuencias».

Por su parte Anaïs Perrotte, presidenta de la nueva asociación de restauradores del Valle, se mostró «indignada» negando que lbares y restaurantes sea los focos de contagio que asegura el Govern. «Hay grandes superficies llenas de gente y parece que nosotros somos la causa cuando a ellos no se les aplican restricciones», afirma. Perrotte lamentó que «mientras tanto no nos ha llegado ninguna de las ayudas prometidas al sector y nos siguen cobrando los impuestos y tasas como siempre». Añadió que Sóller «se siguen celebrando fiestas con 20 o 30 personas sin que haya pasado nada».

Por otra parte, los alcaldes del PP han mostrado su indignación por la imposición del toque de queda. Piden que los alcaldes sepan con anterioridad las medidas que anunciará el Govern.