Los controles policiales en los accesos se hacen con los efectivos de Manacor. Los refuerzos han vuelto a Palma.

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El núcleo urbano de Manacor lleva siete días cerrado y los propietarios de bares y restaurantes no cesan en sus reivindicaciones. Una representación del sector entregó ayer una copia de las firmas de unos 80 propietarios a la presidenta del Govern, Francina Armengol, la Conselleria de Salut y el Ajuntament de Manacor para pedir que las autoridades rebajen las restricciones impuestas por el confinamiento perimetral de la ciudad a causa del aumento de casos positivos por coronavirus.

En el escrito que acompaña las firmas, los solicitantes piden que se permita la ocupación del 100 % de sus terrazas si se mantiene la distancia entre mesas (ahora solo se permite montar el 50 % de la instalación) y que se deje entrar a los clientes en el interior de los locales. Los restauradores resaltan que la aplicación de las medidas más restrictivas ha provocado que muchos negocios hayan tenido que cerrar durante estos quince días que durará el cierre perimetral de Manacor.

Los restauradores han llevado a cabo esta acción después de manifestarse ante el Ajuntament de Manacor el pasado jueves y reunirse con el alcalde Miquel Oliver. Aunque el Ajuntament ha promovido una campaña para incentivar el servicio de comida para llevar y ha anunciado nuevas líneas de ayuda, desde el sector indican que la situación es insostenible «porque los gastos son del 100 % y las ganancias están restringidas al aforo».

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De hecho, el alcalde Oliver recordó que el Consistorio pondrá en marcha varias medidas y campañas para ayudar al sector porque es el que «más afectación económica tiene con el cierre de Manacor». El alcalde hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa en la que realizó un balance de la situación actual de la ciudad. Oliver dijo que antes del confinamiento perimetral tuvo contacto diario con la consellera de Salut, Patricia Gómez, y la gerente del hospital de Manacor, Catalina Vadell. De hecho, las conversaciones con Vadell aún continúan y Oliver dijo que hay «cierta estabilización», aunque los contagios aún son preocupantes. De hecho, la incidencia por cada 100.000 habitantes era ayer de 741 en el núcleo de Manacor (se cerró la ciudad con una incidencia de 458) y de 282 en Porto Cristo, donde han aumentado de manera considerable el número de contagios. Aún así, Oliver no cree que se cierre el núcleo costero, sino que el cierre (si se produce) se aplicará en toda la comunidad autónoma.

Pero estas cifras son de contagios anteriores al confinamiento perimetral. «Ahora debemos esperar a principios de la próxima semana para conocer el resultado de las medidas restrictivas», dijo Oliver, que insistió en la falta de efectivos policiales para llevar a cabo los controles en los accesos a la ciudad.

Desde el hospital de Manacor informaron este martes que había 20 pacientes COVID ingresados (dos más que el martes) en planta y 5 más en UCI.