Pese a que el Pla d’Ordenació dels Recursos Naturals de la Serra prohibe las pintadas en el paraje natural, en los últimos días han aparecido numerosas flechas pintadas con spray en el Torrent de Pareis. | ATGMB

15

Las restricciones de movimiento derivadas de la COVID-19 han descongestionado los parajes naturales de la Serra de Tramuntana y, sin embargo, el vandalismo y las pintadas en sus zonas más sensibles no ha decrecido con la caída de la presión humana, sino que van en aumento.

Así lo advierte la Asociación Técnicos y Guías de Montaña de Balears (ATGMB) después de que hayan aparecido pintadas sobre el lecho natural de rocas del Torrent de Pareis. Hendrik Uhlemann, miembro de esta asociación, denuncia la problemática y lamenta la «falta de actuación» de la Conselleria de Medi Ambient, teniendo en cuenta además que el torrente es un Monumento Natural.

«Si lamentable es la actitud de quienes emborronan la belleza natural aún lo es más la dejadez de los funcionarios y poderes públicos encargados de preservarla», dice Uhlemann.

TORRENT DE PAREIS
Una pintada realizada sobre el lecho natural de rocas. Fotos: ATGMB

Eliminación

Fuentes de la Conselleria de Medi Ambient explicaron que «lo de las pintadas es recurrente cada año y se van quitando con las brigadas de Ibanat, pero estamos en época de alto riesgo de incendios». «Paratje Natural de la Serra de Tramuntana está en contacto con la Federació de Muntanyisme para plantear nuevas vías de colaboración», añaden.

Los guías de montaña explican que «hemos notado que a raíz del confinamiento al haber menos gente hay más pintadas. Aprovechan que hay menos público para realizar pintadas que son ilegales y que están expresamente prohibidas por el Pla d’Ordenació dels Recursos Naturals (PORN) de la Serra de Tramuntana».

Henrik Uhlemann dice que «si en un mes de julio normal puede haber entre 200 y 400 personas al día en el Torrent de Pareis, ahora puedes bajar solo, y eso hace que haya menos ojos que vigilen». «Por eso es importante que la gente sepa que pintar las rocas es ilegal», señala.

La denuncia compartida a través de redes por la ATGMB ha tenido una gran repercusión con más de 300 seguidores. «Los guías profesionales y también los excursionistas estamos muy preocupados porque cada día vemos lo que está pasando en la montaña», dice Uhlemann.

La asociación ha contactado con el Institut Balear de la Natura (Ibanat) y está pendiente de una próxima reunión (en la que también participarán las federaciones de montañismo) para intentar atajar las malas prácticas. La aparición de pintadas ilegales no es nueva en Tramuntana. En 2018 el Ajuntament d’Escorca aprobó una ordenanza que preveía sanciones de hasta 3.000 euros para poner freno a este tipo de vandalismo que se daba en esos momentos especialmente en la zona de la Calobra. El alcalde de Escorca, Antoni Solivelles, dice que el problema en la Calobra ha disminuido.