Las calles de Petra han temblado, según ha recogido el Instituto Geográfico Nacional. | Redacción Part Forana

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Algunos vecinos de localidades del Pla y Llevant de Mallorca como Sant Joan se han visto sorprendidos esta pasada madrugada, cerca de las 3.00 horas, por un temblor, un pequeño terremoto que se ha manifestado con «vibraciones en las casas y perros ladrando».

Así lo ha afirmado en primera instancia un vecino, @tomeumallorca, que cita fuentes expertas que habrían captado un movimiento sísmico. De hecho, desde el Instituto Geográfico Nacional han identificado un terremoto, de grado entre 2 y 3, lo que supone una intensidad baja, y cuyo epicentro se ha localizado a nueve kilómetros de profundidad, en un punto entre Petra y Manacor, tal y como puede apreciarse en la imagen de mapa adjunta.

Vecinos

En la mañana de este martes, los comentarios entre los vecinos de las tres poblaciones del Pla de Mallorca giraban entorno al seísmo. Unos señalaban que sobre las tres de la madrugada (2.50 horas según el IGN) lo habían notado, otros, en cambio, el temblor no les había molestado de su placentero sueño. Es más, no se podían creer que no lo hubieran notado.

En las redes sociales, al igual que los bares de estos tres municipios, también se comentó el temblor. «Cristales que temblaban», «ladridos de perros» y algún susto al creer que alguien quería entrar en la casa forzando las cristaleras. En el núcleo de Sant Joan, casualmente el más alejado de los tres del epicentro indicado por el IGN fue el sitio en el que más gente dio noticia de haber notado el temblor. En la ciudad de Manacor no se conoce el caso de ningún vecino que lo hubiera notado.

Expertos

Según los expertos, existen varios factores para determinar si un terremoto representará un peligro para la población, atendiendo a la intensidad, las condiciones geológicas del terreno, la energía liberada, y el punto de profundidad en el que se localice el epicentro.

Por lo general los movimientos sísmicos de menos de dos grados tan solo son registrados por los aparatos de medición; hasta 4 grados no suelen provocar daños, y entre cinco y seis pueden darse daños graves en estructuras dañadas. Más allá de estos niveles se conciben como grandes terremotos, con peligro cierto para la integridad de las personas.

A lo largo de la jornada de este martes no se tuvo constancia de la existencia de ningún daño material o desperfecto en construcciones provocado por el seísmo. Ahora no se descarta que pueda existir una nueva réplica en las próximas semanas o meses. De ser así, no sería la primera vez ya que una situación similar se produjo, en la misma zona, ahora hace justo ocho años.

Antecedentes

El seísmo de este martes no es un hecho aislado. En noviembre de 2011 ya hubo un fenómeno similar también de baja intensidad, de magnitud 2,1 en la escala de Richter, que tuvo su epicentro en la zona de sa Bastida, en el municipio de Sant Joan. En aquella ocasión, los vecinos del municipio y núcleos de los alrededores también se despertaron alarmados.

Posteriormente, en febrero de 2012, concretamente el día 8, otro terremoto sacudió de nuevo el Pla de Mallorca. En esta ocasión, el epicentro estuvo en la zona de es Pagos (también Sant Joan) y fue a 12 kilómetros de profundidad y su magnitud fue menor, de 1,8 en la escala de Richter. En ambas ocasiones, las reacciones de los vecinos fueron las mismas que ayer, alarma y susto que no provocaron ningún tipo de desperfecto.

Temblor en Mallorca