El socorrista de la piscina de Lloret de Vistalegre, Xavi Grimalt, admite que ha vivido momentos de tensión al llegar de golpe decenas de chavales que se lanzaban de espaldas al agua y no hacían caso al ser advertidos de que no estaba permitida ésta y otras conductas. | Lola Olmo

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Socorristas que ejercen su labor en las piscinas municipales de Sineu y Lloret, ambos afectados por una oleada de incivismo por parte de grupos numerosos de personas que no respetan las normas, han explicado a Ultima Hora momentos de tensión en los que se han visto desbordados por la situación.

Xavier Grimalt, socorrista de la piscina municipal de Lloret, es uno de los que se han visto en este apuro. «No se trata solo de que no quieran pasar por la ducha antes de tirarse, como debe hacer cualquier bañista, sino que hubo un momento en que había decenas de chavales tirándose a la piscina haciendo volteretas hacia atrás, y si se dan contra el bordillo, yo no soy médico; mi trabajo es evitar que nadie se ahogue, pero si no hacen caso y ponen su vida en peligro, no soy médico», explica.

En alguna ocasión ha tenido que avisar a la Policía Local ante una situación delicada. «Tenemos siempre un carril reservado para las personas que hacen natación como deporte, y un niño se metía todo el rato dentro molestando a los usuarios; le advertí varias veces que saliera del carril y entonces sus padres me amenazaron y tuvo que intervenir la policía».

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Tanto Grimalt como el director del polideportivo y del restaurante Sa Comuna de Lloret, Stephane Colom, resaltan que no todos se comportan así.

«Aquí vienen muchas familias de etnia gitana que respetan las normas, incluso si comen en el restaurante se acercan y me traen tarta; pero hay otros que no se comportan bien y en un momento te han desbordado y no puedes hacer bien tu trabajo que es garantizar la seguridad de todos los bañistas». «Aquí todo el mundo es bienvenido si cumple las normas; los que causan problemas son los que menos, otros vienen a menudo y son tan buenos clientes como el que más», añade Colom.

En Sineu, a escasos 4,5 km de Lloret, el problema que se ha generado es sobre todo de limpieza. «No tenemos zona de picnic, habiendo sitio para ello, ni la habrá para evitar que te dejen el polideportivo lleno de basura, como han hecho numerosas veces en el aparcamiento», explica Tomeu Mulet, alcalde de Sineu. El concesionario del polideportivo, Toni Florit, añade que «se nota una mejora desde que hace tres semanas que la policía evita que se acampe en el aparcamiento, y suscribe las palabras del bar de la piscina de Lloret: «Mientras haya orden y respeten las instalaciones, aquí puede venir todo el mundo».

En ambos polideportivos, se han instalado sendas rejas para cortar el acceso desde zonas por las que muchos accedían al recinto sin pasar por la taquilla.