El presidente de la asociación de Criadors de Porc Negre Mallorquí, Tomeu Torres, entregó el premio al periodista de Radiotelevisión Española Lluís Mestres. | Antoni Pol

1

Estas Navidades tampoco habrá suficiente porcelleta negra para todos. Pese al aumento de alrededor de un 20 por ciento de la producción, los ganaderos advierten que no podrán servir todos los pedidos. «Hay gente que me pregunta por qué no hay porcelleta negra y yo les respondo que no es que no haya porcelleta, sino que ahora hay más bocas que quieren comer», ilustró este miércoles lo que sucede Tomeu Torres, presidente de la asociación de Criadors de Porc Negre Mallorquí, en el almuerzo de hermandad que los ganaderos asociados celebran cada año por estas fechas en Sineu.

Fuentes del Govern informaron que la producción de porc negre ha aumentado en 2018. Concretamente se ha pasado de unas 1.100 cerdas productoras a unas 1.300. Sin embargo, el crecimiento de la demanda ha vuelto a hacer insuficiente el incremento de producción. El hecho de que el consumidor aprecia más ahora la carne de porc negre y, singularmente, el éxito que ha tenido el restaurante Rancho Grande (que sirve porcelleta negra ya rostida a domicilio) explican esta escasez. No obstante, el consumo de porc negre es aun minoritario entre los mallorquines, en comparación al de cerdo blanco (convencional).

La escasez ha hecho aumentar los precios. Al parecer, cada porcelleta negra se vende actualmente en torno a los 60 euros la unidad (al ganadero). Pero estas cifras son orientativas, puesto que cada payés se relaciona por su cuenta con el comprador: no existe una política de precios común.

Los productores de sobrasada también han notado un incremento de demanda de la elaborada con porc negre. «Este último año la demanda ha aumentado alrededor de un 15 por ciento», explicó Jaume Ballester, el presidente del Consell Regulador de la Sobrassada de Mallorca. Ballester añadió que no han tenido problemas de abastecimiento, a pesar de la escasez, y se felicitó por la subida de la demanda dado que el embutido hecho con porc negre es hasta tres veces más caro que el elaborado con cerdos convencionales.

En general, el optimismo reinaba entre los payeses reunidos este miércoles en Sineu. «Siempre habíamos luchado para llegar aquí y que los mallorquines apreciaran de nuevo la carne de porc negre. Es normal que ahora nos felicitemos por ello», señaló Tomeu Torres.

Los ganaderos que se dedican al cerdo blanco se mostraban más escépticos. «Este año tampoco ha sido bueno para nosotros. Basta ver cuantas cuantos payeses han retirado las cerdas, cansados de tener pérdidas», señaló Toni Mestre, el presidente de la asociación de ganaderos de cerdo blanco.

El premio de la asociación de Criadors de Porc Negre fue este año para Radiotelevisión Española, por la difusión de su producto. Recogió el galardón el periodista Lluís Mestres.