La nueva norma quiere hacer frente a todos los problemas que se derivan del botellón. | N.R.

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La nueva ordenanza para luchar contra el botellón en Marratxí contempla que las sanciones económicas que se impongan puedan ser sustituidas por actividades y tareas en beneficio de la comunidad. Así lo explico la regidora de Serveis Socials, Aina Amengual, en el transcurso del último pleno celebrado en la noche del martes.

Para la elaboración de la nueva norma se ha llevado a cabo un trabajo multisectorial de los diferentes departamentos del Consistorio con el objetivo de luchar contra el consumo y la venta de alcohol a menores y el consumo del mismo en la calle.

Entre estas tareas previas figura la distribución de encuestas entre ochocientos alumnos de Secundaria del municipio que se están estudiando en estos momentos.

El alcalde, Joan Francesc Canyelles (Més), señaló que ha tenido mucha importancia el acuerdo alcanzado en la Assemblea de Batles i Batleses de la Isla para que el Consell elaborara una ordenanza marco que pudiera servir de referencia a los distintos ayuntamientos.

Canyelles señaló que, de todos modos, ha habido que realizar un trabajo de adaptación puesto que cada municipio es muy diferente. Aludió al hecho de que en muchos pueblos el problema se suele concentrar en la plaza y las calles adyacentes, mientras que en Marratxí se extiende prácticamente por toda la extensión del núcleo que se ve afectado.

Incidió también en las molestias para los vecinos que se derivan del botellón, problemas de ruidos, jóvenes tirados en la vía pública, vómitos o los desperdicios que quedan después.

La nueva normativa pretende afrontar el problema en todas sus dimensiones dando solución a cada una de ellas. La propuesta del equipo de gobierno obtuvo el apoyo del resto de fuerzas políticas presentes en el Consistorio.