Histórica marcha reivindicativa organizada por Pro Camins en el Camí de Ternelles. | T. Ayuga

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La familia March, propietaria de la finca y el camino de Ternelles, ha recurrido el último auto judicial del TSJB que avala la existencia de una servidumbre pública de paso a través de su finca a la vez que advierte al Ajuntament de Pollença de que la dejará sin efecto si éste no completa en el plazo máximo de tres meses toda la documentación ambiental necesaria para iniciar la adaptación de su planeamiento al Pla d’Ordenació dels Recursos Naturals (PORN) de la Serra de Tramunana con el fin de garantizar que el uso público del camino hasta Cala Castell es compatible con la conservación de los valores ambientales de la zona.

El Ajuntament y la propiedad llevaban prácticamente un año discutiendo la sentencia del Tribunal Supremo que anuló una anterior del TSJB que había suspendido a la vez la servidumbre pública, argumentando que carecía de sentido establecer una servidumbre basada en el derecho público de acceder al mar cuando desde la aprobación del PORN en 2007 resultaba imposible acceder a pie hasta la cala sin atravesar una zona de exclusión en la que por razones de conservación está restringido el excursionismo.

El último auto del TSJB no deja lugar a dudas sobre la interpretación de la sentencia y avala las autorizaciones de paso que emite el Ajuntament de Pollença y a las que desde principios de año la propiedad no daba validez.
La propiedad permite ahora nuevamente el paso de excursionistas sin visita guiada y con autorizaciones municipales como «medida transitoria» a la espera de un nuevo pronunciamiento judicial.