Miquel es un ejemplo de vitalidad y de buenas costumbres para los jóvenes de hoy en día. «Con estos vídeos lo que pretendo es que los que están en el sofá se levanten y disfruten de todo lo que tenemos a nuestro alrededor». Hace unos días estuvo con su padre en una feria agrícola en Zaragoza y le reconocieron y pidieron autógrafos. «Me gusta todo lo que me está pasando pero a veces me agobio un poco. Y es que no me lo esperaba». | Assumpta Bassa

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No le gustan las plays. Le apasionan los motores, el bricolaje, las herramientas antiguas del campo y todo aquello que tenga que ver con el mundo rural. Los animales son su debilidad y su cuidado le ocupa la mayor parte de su tiempo libre. De muy pequeño, en el colegio, cuando la profesora le preguntaba por los colores el respondía con el nombre de las marcas de los tractores asociadas a cada color: John Deere, Lamborghini, Ebro...

Con 12 años recién cumplidos a Miquel Montoro le ha cambiado la vida. Y es que en menos de medio año ha pasado de ser un desconocido a ser una ‘autoridad’ en las redes en el mundo de la payesía. Este adolescente ahora empieza a conocer las mieles pero también los sinsabores de la popularidad. Le paran por la calle, le piden autógrafos y fotos. Y es que hoy puede presumir de ser un joven youtuber todo terreno.

Hace unos meses, Miquel decidió abrir un canal en YouTube, con un amigo del colegio, como una especie de juego para explicar sus conocimientos sobre foravila y mostrar al mundo su sabiduría popular. El resultado se le escapa de las manos: 12 vídeos y sólo uno de ellos ya cuenta, de momento, con 97.000 visualizaciones. Su sueño era conseguir 1.000 suscriptores y ya supera los 5.000. Le han visto y comentado desde Venezuela, Suiza, Inglaterra, Cantabria, incluso en Japón.. y donde más éxito ha tenido es en Catalunya y Valencia.

«Mi amigo Marc y yo un día comentamos la posibilidad de explicar todo aquello que sabíamos relacionado con foravila. Yo he aprendido mucho de mi abuelo pero también me gusta mucho ir al bar y escuchar a las personas mayores porque se aprenden muchas cosas del pasado».

No le gustan las nuevas tecnologías aplicadas al campo. «Todo se hace por ordenador y a mí me encantan los métodos tradicionales, todo lo que se haga de manera artesanal, labrar, pasear con el tractor. Teníamos cabras y también elaboraba el queso. Cosechamos trigo, hacemos la harina y luego el pan. Con mi padre hacemos concursos para ver quien hace los mejores tomates».

Sus padres, Sandra y Miquel y su hermana Laura comparten su día a día así como sus curolles rurals. Miquel Montoro estudia en na Caragol d’Artà y vive en Sant Llorenç. Al hablar contagia su entusiasmo por el campo y te hace partícipe de sus vivencias. «Tenemos cinco tractores pero a mí me encantaría tener uno más. Contamos con uno que es histórico, perteneció a mi abuelo y le tengo un gran cariño». Hace un año sus padres le compraron un asno. Le ha bautizado con el nombre de ‘Menut’.

Uno de los vídeos más populares que tiene es el de les ‘taronges’ donde habla de las clases y de los beneficios de esta fruta para los resfriados. En otros habla de las edades de los árboles, de almendras... y ya tiene preparados otros dos más sobre huevos y conejos.

Sobre su futuro, dice «me gustaría estudiar alguna ingeniería pero abandonar el campo, nunca lo haré. Es mi vida», sentencia.