Las colonias de gatos callejeros suponen un problema. | Redacción Digital

51

El Ajuntament de sa Pobla ha prohibido dar comida a los animales en la vía pública.

En el último pleno todos se aprobó por unanimidad esta medida con el objetivo de eliminar puntos de suciedad y dar respuesta a las quejas vecinales.

Con la modificación de la ordenanza municipal de Buen Gobierno se crea el reglamento necesario para poder multar esta práctica. De esta manera, las infracciones podrán ser multadas con sanciones que oscilan entre los 60 y los 3.000 euros si se es reincidente.

El Ajuntament de sa Pobla se ha visto obligado a modificar la ordenanza por las quejas vecinales «sobre todo en la zona de Crestatx», según Ferragut, aunque asegura que también existen algunos puntos negros en el casco urbano de sa Pobla como es «delante del museo de Can Planas donde hay una casa antigua abandonada».

Ahora el Consistorio baraja la posibilidad de habilitar zonas acotadas donde se podrá dar comida a los gatos callejeros aunque esta medida aún está en fase de estudio.