Imagen del Oratori de Castelló ya restaurado. | Consell de Mallorca

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El Consell de Mallorca ha rehabilitado el Oratori de Castelló, que se encuentra en el municipio de Sóller y que se encontraba en estado de ruina.

Las obras del edificio han tenido una duración de once meses y han supuesto una inversión de 175.510 euros.

Este oratorio del siglo XVII se encuentra en una de las rutas senderistas más frecuentadas de la Serra de Tramuntana, ha informado el Consell de Mallorca en un comunicado.

El presidente del Consell de Mallorca, Miquel Ensenyat, la consellera de Medio Ambiente, Sandra Espeja, el director insular de Medio Ambiente, José Manchado, y el alcalde de Sóller, Jaume Servera, han visitado este oratario y han comprobado los resultados del importante proyecto de restauración y recuperación que se ha llevado a cabo.

Sandar Espeja y Miquel Ensenyat.

La rehabilitación ha permitido recuperar un elemento patrimonial que estaba a punto de desaparecer y que se encuentra ubicado en una de las rutas senderistas más frecuentadas de la Sierra de Tramuntana, destaca el Consell de Mallorca en el comunicado.

El Oratori de Castelló fue construido en el siglo XVII y amenazaba ruina. Por ello, el departamento de Medio Ambiente decidió llevar a cabo una reforma integral.

En el momento de comenzar las obras, la estructura de la edificación se encontraba en muy mal estado: la vuelta de la cubierta estaba parcialmente derrumbada y varias grietas atravesaban la fachada de arriba a abajo.

Vista del Oratori en ruinas

Las principales actuaciones que se han llevado a cabo para recuperar su original esplendor han sido el refuerzo de la estructura exterior, el drenaje de las pluviales, para alejar las aguas pluviales del edificio y evitar filtraciones, y la reposición de algunas zonas de pavimento en el interior, así como la rehabilitación de la sacristía.

En cuanto al rosetón, la conservación del marco de madera y el hallazgo de fragmentos de vidrio han permitido recuperarlo de modo fidedigno. Además, con las obras se descubrió el lavamanos que se pudo colocar en su lugar original, en la sacristía.

La reforma se ha llevado a cabo respetando en todo momento los materiales existentes y ayudando a la conservación de los mismos.

Además, durante nueve meses el «margers» del Consell de Mallorca han llevado tareas a cabo tareas de mejora del camino.