Imagen del alcalde de Marratxí, Tomeu Oliver (PP). | P.A.M.

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El pleno del Ajuntament de Marratxí, reunido hoy en sesión ordinaria, aprobará reducir en un 15 por ciento el sueldo del alcalde Tomeu Oliver (PP).

La propuesta será debatida en el cónclave municipal después de que el propio Oliver solicitara a la Corporación una reducción salarial de 15 por ciento sobre el sueldo bruto anual que venía percibiendo. Una rebaja que, según fuentes del Consistorio marratxiner , supondrá para Oliver dejar de ingresar 6.000 euros durante el último año de legislatura. Estas mismas fuentes apuntan que el sueldo del alcalde quedará fijado en 52.250 euros a percibir en 14 mensualidades.

Asimismo, la propuesta planteada por Alcaldía conlleva una modificación en el régimen de exclusividad de Oliver, que pasará a ser de «35 horas y 22 minutos a la semana, un cinco por ciento menor a la que estaba realizando hasta ahora», señalan desde el Ajuntament.

No obstante, en declaraciones ayer a este diario, Tomeu Oliver advirtió de que la diferencia retributiva no supondrá una reducción, «en ningún caso», de sus compromisos al frente del Consistorio.

Oliver manifestó que mantendrá «la misma ilusión y responsabilidad» de la que ha hecho gala hasta el momento. «Mi compromiso con los ciudadanos de Marratxí es absoluto y seguiré trabajando con la misma dedicación con la que lo he hecho hasta la fecha», aseguró el alcalde.

En este sentido, Tomeu Oliver añade que «las cifras son solo números Mi implicación es y será siempre del 100 por cien», aclaró.

Contención

El mandato de Oliver al frente del Ajuntament de Marratxí ha estado marcada por las políticas en materia de contención del gasto público y la dinamización de la economía del término.

En el inicio de la legislatura el Consistorio ya procedió a la reducción del número de asesores y cargo de confianza, así como a la reducción de dedicaciones exclusivas.

De esta manera, el equipo de gobierno del PP aprobó durante el primer plenario de la legislatura toda una serie de medidas que han permitido el ahorro de 1,2 millones de euros. La adopción de estas medidas no solo implicó la reducción de asesores y cargos de confianza, sino también el recorte de las asignaciones mensuales a los partidos políticos con representación municipal, así como las retribuciones de los regidores.

La renuncia de la dedicación exclusiva del alcalde podría sembrar dudas sobre su continuidad como alcalde o su candidatura en las elecciones del año que viene. Sin embargo, el propio Oliver se esforzó ayer en reiterar que su compromiso con los ciudadanos de Marratxí es «absoluto» y que, aunque ahora gane menos dinero, seguirá trabajando como lo ha hecho durante los últimos tres años.