En muchos casos se trata de segundas viviendas que también han sido incorporadas al IBI. | Lluc Garcia

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Propietarios de porches de olivar «habitables» y de casetas de más de 35 metros cuadrados situadas en huertos, que no estaban de alta en el padrón de la recogida de la basura han recibido estos días la notificación de la tasa municipal correspondiente a este servicio que hasta ahora no pagaban.

El cruce de los datos del padrón de residuos urbanos con los del catastro ha hecho aflorar unos 400 domicilios que estaban de alta de IBI pero que no tenían asociado un recibo de residuos domésticos. Resulta que buena parte de estas construcciones son porxos de olivar más o menos habilitados que en realidad funcionan como segundas viviendas y algunos, incluso se alquilan a terceros. Pese a no tener servicio de recogida, el Ajuntament entiende que estos domicilios deben pagar la tasa aunque se pueden acoger a la cuota reducida ya que deben depositar las bolsas en los contenedor más cercano. La mayoría de estos tendrán que pagar un recibo trimestral de 33,55 euros, poco más de la mitad que el recibo «normal». Algunos de estos propietarios han anunciado la presentación de recursos.

Sin embargo desde el departamento económico municipal se recuerda que si el porche o caseta no tiene la función de vivienda se puede eludir el pago solicitando al catastro un cambio de uso y que pase a ser exclusivamente agrícola, eso sí, con las limitaciones que lleva aparejadas esta consideración.

Impuesto

Por otra parte el Ajuntament ha aprobado el padrón del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) que este año, con la incorporación de altas y de sus correspondientes atrasos, supondrá un ingreso de unos 4,2 millones de euros.