José Ramón Bauzá y Miquel Cifre, en una imagen de archivo de la Festa de la Beata. | Elena Ballestero

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El alcalde de Santa Margalida, Miquel Cifre (Suma pel Canvi), envió ayer una carta al president del Govern de les Illes Balears, José Ramón Bauzá, para comunicarle que no está invitado a asistir a la Fira el próximo domingo 24 de marzo.

«Esta decisión, ya lo debéis suponer, es la consecuencia de la actitud provocadora, partidista y totalmente falta de lealtad institucional que manifestasteis cuando en el acto de entrega de los colls de caza de la finca pública de Son Real no invitasteis a ningún representante del equipo de gobierno de Santa Margalida, sino únicamente a los regidores de la oposición (PP-CPU), es decir de vuestro partido», dice Miquel Cifre en la misiva.

El alcalde, que presentará su renuncia el día después de la Fira para ceder el testigo a Antoni Reus (Suma), reprocha además al president que «estos regidores (los de PP-CPU) os hicieron de guías en la necrópolis de Son Real que el año pasado, como también ocurrirá este año, fue objeto de una campaña de excavación y restauración sufragada en la totalidad por el Ajuntament de Santa Margalida».

Los hechos a los que se refiere Cifre se remontan a octubre de 2012. «Un hecho como este, una provocación tal clara y directa, no podía quedar sin respuesta», dice ahora Cifre.

El alcalde reivindica en su carta que «el Ajuntament de Santa Margalida, lo gobierne quien lo gobierne, es una institución que debe ser tratada dignamente por las autoridades del gobierno y mucho más aún por su president y si eso no pasa el Ajuntament ha de defender su dignidad, que es defender la de todos sus habitantes».

En la carta que Cifre remite a Bauzá el alcalde deja claro que otros miembros del Govern si están invitados. Cifre acusa al president de mantener una «actitud irresponsable que solo se explica si se ha llevado a cabo con la finalidad de buscar enfrentamiento institucional y social».