Los nuevos colores de las piezas y la cerámica popular acapararon el interés del numeroso público asistente. | Amalia Estabén

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Arte y diseño se mostraron en buena armonía en los diferentes estands de la XXIX Fira del Fang, que congregó ayer a cientos de visitantes en el recinto cercano a la iglesia de Sant Marçal (Marratxí).

Durante toda la mañana, estuvo muy pendiente de su desarrollo, atendiendo a las posibles necesidades de los participantes, la concejal de Fires del Ajuntament de Marratxí, Antònia Coll, quien señaló que «este año tenemos la misma participación de expositores que el año pasado, y en las carpas se ha instalado el premio Benet Mas, una réplica de un horno donde se cocían las piezas en los 80, que ha ganado Antoni Vich. También acoge una representación de las piezas de los alfareros participantes y otras de cada alumno de las Escola Municipal de ceràmica de Marratxí».

El público, numeroso, también pudo admirar fuera de estas carpas los estands de los alfareros de las ollerías de Pòrtol de Can Bernadí, Sa Roca Llisa y Cas Canonge, que mostraban impecables modelos artesanos de cerámica popular, con la novedosa aparición de una gran gama de dimonis de color negro y rojo, como los que realiza la joven siurellera de Pòrtol, Antònia Amengual.
Destacaron también las joyas aportadas por Nuria Soley, de Barcelona; las figuras de Jerònia Pou, de Algaida; las ocarinas de Carmen Hermoso, y las piezas de Cati Verd.

Mañana, a las 17.00, habrá dos talleres de reproducción de un talayot a escala, y el miércoles, a las 18.00, habrá taller de torno para niños y padres.