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La carretera vieja de Lluc vuelve a ser transitable, eso si los propietarios de las fincas colindantes no han repuesto a estas horas los candados que cortó ayer la brigada del Consell Insular.

A primera hora (pasaban pocos minutos de las 8.00 horas) los operarios de la institución insular se personaron en el inicio de la carretera en Lluc para retirar la barrera que los frailes tenían al comienzo de la ruta. No fue necesaria su intervención porque los responsables del Santuari la habían desmontado el día anterior. «No entiendo el empeño por quitar una barrera o un campo de fútbol que se hizo hace 70 años cuando en Lluc siempre todo ha estado abierto y todos han podido pasar, las barreras nunca se han cerrado», dijo el prior, Antoni Vallespir, molesto con el requerimiento del Consell.

El secretario general técnico de la Vicepresidència de Cultura del Consell de Mallorca, Miquel Barceló y la directora insular de Medi Ambient, Margalida Pocoví, encabezaban la comitiva del Consell que continuó la ruta hacia la finca de Menut, propiedad del Govern balear. Esperaban encontrar la barrera retirada pero no fue así de manera que (tras informar telefónicamente al Ibanat que a su vez afirmó que ya iba de camino para quitar este elemento) serraron con una radial la citada barrera. Es la única barrera que ha quitado el Consell en toda la ruta porque permite que los propietarios de Muntanya y Ca na Borrassa conserven las suyas «para que no se escape el ganado» mientras estas estén abiertas. Los operarios cortaron dos candados y algunas cadenas y la rejilla de Ca Na Borrassa, propiedad de la familia del alcalde de Pollença, esta última en presencia de la Guardia Civil.

Excursión reivindicativa

Falta saber ahora si la retirada de candados será suficiente para la plataforma Pro Camins Públics i Oberts que amenazaba con retirar todos los elementos perturbadores de la carretera el próximo domingo durante una marcha reivindicativa si la institución insular no lo había hecho antes.