Detalle de una de las barreras que impiden el paso por el camino. | Elena Ballestero

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Después de años de esperar, los ecologistas lo tienen claro: «Si la conselleria d’Hisenda i Funció Pública del Consell no retira las barreras que impiden el libre paso por la carretera vieja de Lluc a Pollença, lo haremos nosotros». Así lo anunciaron ayer el portavoz de Gadma, Bernat Fiol, y el representante de la Plataforma Pro Camins Oberts, Joan Crespí, que preparan una excursión reivindicativa para el próximo 25 de noviembre durante la que tienen previsto retirar «todos los impedimentos de paso que nos encontremos durante la marcha por la vía pública», según Fiol.

De esta manera, Joan Crespí registró ayer en la Conselleria d’Hisenda del Consell un documento mediante el que los representantes de la Plataforma Pro Camins Públics Oberts de Pollença, Gadma, l’Associació de Cavallistes en Defensa dels Itineraris Públics, Plataforma Pro Camins Públics de Manacor y Amics de la Vall de Coanegra, solicitan autorización para poder llevar a cabo la excursión y ofrecen su colaboración a la institución para resolver «la usurpación o perturbación del dominio público», según se indica en el BOIB con fecha del 29 de mayo de 2012 en el que se refleja el acuerdo del pleno del Consell que insta a proceder a la recuperación de la carretera vieja de Lluc a Pollença.

Crespí indicó ayer que «sabemos exactamente todos y cada uno de los puntos conflictivos de los 20 kilómetros de la carretera vieja de Lluc a Pollença y ofrecemos nuestra colaboración a las instituciones para asesorarlas y ayudarlas en poder restablecer el libre paso en la vía».

Si se da el caso que desde la institución insular no se conteste a la instancia de los activistas «entenderemos que nos dan permiso para hacer la excursión y eliminar todas las barreras del camino», dijo Crespí que continuó diciendo que «si el Consell se avanza y elimina las barreras, el día 25 haremos la excursión para celebrarlo».

Aunque hay más propietarios en cuyas fincas existen problemas de paso, «las grandes dificultados vienen dadas por cuatro grandes fincas que se oponen a eliminar las barreras», dijo Crespí.