Sobre estas lineas, jóvenes llegando al santuario de Lluc. | J. Lladó

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Unas 10.000 personas, según la organización, subieron la madrugada del domingo a Lluc a pie procedentes de la Part Forana. La marcha, que celebró su 32ª edición, transcurrió sin que se produjeran incidentes relevantes.

Los peregrinos partieron desde 40 pueblos. Este año, Ariany, Vilafranca y Marratxí se han añadido a la marcha. Los participantes procedentes de municipios al sur de la Serra se encontraron en la plaza del Bestiar de Inca, punto desde el que iniciaron el ascenso. Los que salieron de la parte de Sóller, en cambio, entraron por Biniaraix. Campaneters y poblers subieron por Moscari. Cabe remarcar que los gegants llucmajorers Miquel y Càndida volvieron a subir al santuario, como el año pasado.

Los primeros participantes llegaron sobre las siete. En la Font Coberta la se les ofreció chocolate y pastelillos. Seguidamente se procedió con las ofrendas a la Mare de Déu.

Antes de la eucaristía, la asociación de Antics Blauets, entidad que organiza la subida de la Part Forana, hizo un acto de reconocimiento al llosetí Josep Coll Mir -a título póstumo- y al pobler Mateu Soler Alorda.

Reconocimiento

Entre los que subieron destacó la presencia del president del Govern, José Ramón Bauzá, y del vicepresidente del Consell, Joan Rotger. Los alcaldes de sa Pobla, Inca y Pollença, entre otros, se añadieron a la marcha. La presidenta del Consell, Maria Salom, no subió a pie pero sí que asistió a la eucaristía solemne que se celebró en la basílica del santuario y que presidió el obispo Jesús Murgui.