Los cabezudos encontrados en el convento presentan diferentes estados de conservación. | A. Ginard

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Donde hay Dimonis y Gegants, que no falten Caparrots (cabezudos). El municipio de Capdepera ha recuperado nueve de los trece caparrots que estaban olvidados en el convento del pueblo y ha organizado un taller para arreglarlos y adornarlos para que puedan salir a la calle durante la celebración de la próxima Fira Medieval.

La idea surgió de la mano de Climent Crespo, anterior regidor de Fiestas, que encontró los caparrots amontonados en un trastero del convento. El Consistorio los adquirió a precio de saldo hace muchos años y al parecer no han salido nunca a la calle. Los cabezudos estaban deteriorados y el principal problema era la humedad, típica de los grandes edificios cerrados. De hecho, se tuvieron que tirar algunos porqué no había manera humana de recuperarlos.

Centre Jove

De los caparrots restantes, el Centre Jove ya trabaja a tope para que las fiestas gabellines tengan nuevos protagonistas.
«El próximo curso escolar haremos un taller para terminar de arreglar los caparrots y otro de moda para hacerles un vestido», explicó la responsable del centro, Antònia Bestard. Las tareas de reparación consisten en poner masilla dónde los cabezudos tienen rozaduras y pintarlos de nuevo. El protagonismo lo tienen los nuevo niños y niñas del pueblo que han arreglado los caparrots. «Ha habido una figura para cada uno, y los otros todavía quedan sin arreglar», contó Bestard, y añadió que cada niño les podrá poner un nombre, siempre consensuado con los monitores y el ajuntament.

El Centre Jove ha propuesto la Fira Medieval, que se celebra en mayo, como la ocasión perfecta para que salgan por primera vez estas figuras a la calle.