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El Consell de Mallorca ha detectado una serie de deficiencias en la residencia de ancianos municipal de Pollença que deberá cerrar sus puertas a medio plazo ante la imposibilidad de adaptarla a la normativa vigente. Aunque la situación no es nueva, las últimas inspecciones realizadas han llevado al nuevo equipo de gobierno municipal a plantear la recuperación de un antiguo proyecto iniciado hace ahora dos legislaturas y que había quedado en stand by, la habilitación en la planta superior del centro de día de una residencia moderna pero modesta, adaptada a las necesidades reales del núcleo.

El municipio de Pollença dispone también de una residencia geriátrica de carácter comarcal abierta hace ahora un año en la antigua urbanización de Llenaire en el Moll y que está gestionada por el Govern balear pero el Ajuntament ha continuado dando servicio a los vecinos de Pollença en su vieja residencia municipal, situada en el antiguo convento, que acoge actualmente a 20 personas oficialmente válidas, 15 menos que en 2007. Uno de los principales problemas del centro, repleto de barreras arquitectónicas, es que los residentes válidos acaban por convertirse en asistidos con el paso del tiempo y el Ajuntament continúa entonces prestándoles asistencia en las mismas condiciones, incumpliendo toda la normativa vigente. Así se lo ha advertido el Consell de Mallorca al Ajuntament, a la espera de tramitar el expediente de infracción correspondiente.

«Hemos recibido una advertencia del Consell porque el edificio no cumple la normativa de manera que queremos habilitar en la planta superior del centro de día unas habitaciones para residencia, una residencia moderna que permita eliminar toda la parte que no cumple», explica el alcalde Cifre, que admite que «es un proceso complicado».

La construcción del centro de día y de la nueva residencia de ancianos de Pollença fue uno de los acuerdos pos electorales suscritos por UM y PP en 2003 a cambio de formar gobierno pero la apertura se ha venido retrasando durante ocho años.