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Miles de personas acudieron ayer domingo a Santa Margalida para presenciar la procesó més típica de Mallorca, la tradicional procesión de la Beata. Este año antes de empezar la procesión y para caldear el ambiente, se llevó a cabo un pasacalles desde la Plaça del Dimoni hasta el Ajuntament en el que participaron siete bandas de música, una banda de cornetas, una de xeremies y veinte colles de xeremiers, que animaron a los asistentes.

Tocaban las 21.10 horas cuando unos fuegos artificiales se abrieron paso en el cielo de Santa Margalida y dieron el pistoletazo de salida a la procesión, con un desfile de 12 carrozas que representaron diferentes episodios de la vida de la beata Santa Catalina Thomàs. Una de las carrozas que levantó más aplausos fue Flors de Mallorca, adornada con flores procedentes de la ofrenda floral que se realizo el sábado a la Beata. Junto a las carrozas desfiló la santa, que este año estuvo representada por Antònia Frontera, de tan sólo dieciocho años.

Durante todo el trayecto, la Beata aguantó estoicamente y con gran impasibilidad las tentaciones del Dimoni Major, que no paró de romper jarras a su paso.