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La Federación de Asociaciones de Vecinos de Llucmajor, que preside desde junio Ramón Quiñonero, y que engloba las asociaciones de doce urbanizaciones, exige una mejora del transporte público. Quiñonero, que sustituyó en el cargo a Miquel Rullan, creador de esta federación, señaló que la actual red de transporte público es insuficiente en «número de frecuencias y de servicios». Los vecinos quieren que los autocares públicos entren en las urbanizaciones de Llucmajor para recoger a los pasajeros y no se limiten a detenerse en la carretera principal.

Quiñonero, que apuesta por desarrollar una labor cordial con todas las instituciones públicas, reconoce las mejoras que se han realizado en los últimos meses en la localidad, que cuenta con un censo de población de más de 29.000 personas, pero que en los meses de verano esta cifra puede multiplicarse por cinco por la presencia de veraneantes.

La federación plantea la posibilidad de que la empresa contratada «utilice vehículos más pequeños y que se construyan paradas dentro de todas las urbanizaciones». Después, una vez que se llegue al pueblo de Llucmajor, que se pueda realizar un transbordo para que otro autocar de mayor capacidad traslade a los pasajeros hasta Palma. Quiñonero cree que el proyecto es viable desde el punto de vista económico, ya que «muchos vecinos utilizarán este sistema público de transporte, que ahora no emplea porque tienen que caminar una larga distancia para coger el autocar en la carretera».