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C.R.G.
La Cruz Roja de Sóller vivió ayer con intensidad el Día del Voluntario. La jornada comenzó con una misa en el Convento de los Sagrados Corazones, presidida por el padre Alcover. Como cada año, los jóvenes voluntarios realizaron un espectacular simulacro de un excursionista. El acto se realizó en la plaza de la Constitución, en medio de una gran expectación.

El programa de actividades continuó con la entrega de diplomas de formación, placas de agradecimiento y medallas de la institución. Entre las autoridades asistieron Josefina Sintes, consellera de Benestar Social del Consell; los directores generales de Funció Pública e Interior, Jaume Colom y Antoni Torres, así como el alcalde Ramon Socias.

Fueron galardonadas las empresas Túnel de Sóller y Muebles Mora. Uno de los momentos más emotivos fue la entrega, a título póstumo, de la medalla de bronce al voluntario Carlos Cabrera. Bartolomé Oliver recibió la otra medalla de bronce al mérito.