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Los quince trabajadores de la empresa Sabates de Lloseta SL y Total Boot SL, ubicada en la calle Miquel Puigserver de la localidad de Lloseta, protagonizaron desde la primera hora de la mañana de ayer un encierro indefinido en la fábrica para denunciar la decisión de la empresa a la hora de presentarles la carta de despido. Sin embargo, las negociaciones mantenidas durante la tarde-noche de ayer llegaron a buen puerto y concluyeron de forma satisfactoria para los empleados, que hoy podrán reincorporarse a sus puestos de trabajo.

Sobre las 21.00 horas, Celedonio Gómez, miembro del comité de empresa que había sido despedido el pasado día 12 de noviembre, comunicó a este periódico que finalmente la dirección de la fábrica había decidido rectificar y reincorporar a su plantilla a los quince empleados con los que había extinguido su relación laboral. Durante la jornada de ayer, el resto de la plantilla formada por otros 45 trabajadores decidieron solidarizarse con sus compañeros y permanecieron en el exterior de la empresa concentrados a la espera de una respuesta por parte de la dirección de la sociedad. Los trabajadores exigían «la readmisión de los despedidos y el respeto de la legalidad».

Ayer por la mañana, varios representantes de la empresa, del sindicato Comisiones Obreras y miembros del comité de empresa se reunieron en la sede de la Conselleria de Treball con el director general de Treball, Fernando Galán, para tratar de alcanzar un principio de acuerdo. Durante el encuentro, el director general quiso transmitir a los representantes de la empresa que «la opción de los despidos indiscriminados no es la mejor vía ya que lleva a un conflicto social».

Asimismo, Galán también recomendó a los representantes de la empresa que negocien con sus trabajadores. El director general de Treball valoró ayer positivamente este primer encuentro entre las partes en conflicto que finalmente quedó resuelto. Según explicó Galán, la empresa justifica los despidos por «motivos económicos». A pesar de ello, el director general considera que «se tienen que sentar con los trabajadores y llegar a un acuerdo a través de la tramitación de un expediente de suspensión o extinción de empleo».