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TOMEU GARCIES El transporte ferroviario gana adeptos a marchas forzadas. Así lo demuestran los últimos estudios de la empresa pública Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM), que confirman que este año, por primera vez en la história del tren de Inca, se superaran los dos millones de pasajeros. Esta cifra trascendió ayer durante la visita que el president del Govern, Francesc Antich, y el conseller d'Obress Públiques, Francesc Quetglas, realizaron a los nuevos apeaderos construidos en Marratxí. El crecimiento de los usuarios se ha disparado hasta superar el 40% en los últimos tres años. Si en el 99 fueron 1.421.000 las personas que usaron el tren, en el 2.000 casi se llegó a 1.700.000 usuarios.

Precisamente, el conseller Quetglas destacó ayer el elevado porcentaje de personas que usa el transporte público en el corredor entre Palma y sa Pobla. En estos municipios, el Govern ha constatado que un 15% de la población usa medios de transporte públicos cuando en el resto de la Isla apensas se llega al 5%. Quetglas anunció también que en sólo dos años SFM pretende aumentar este porcentaje hasta el 25% de la población de es Raiguer.

La mejora del servicio que se presta especialmente en materia de frecuencias horarias és uno de los aspectos que han contribuïdo a este crecimiento de la demanda. Quetglas y Antich destacaron la reciente renovación de la línea ascendente con la sustitución de las traviesas de madera por otras de hormigón. Los 600 millones gastados en la obra servirán para eliminar las vibraciones y molestias.