Una imagen de la última campaña de recogida de patatas tempranas, que se retrasó debido a la helada del mes de febrero.

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El exceso de producción de todos los países que proveen de patatas el mercado británico ha hecho que el precio de la patata poblera sufra una espectacular caída. El payés cobra actualmente sólo 25 pesetas por kilo de patata, cuando hace poco menos de dos meses ingresaba unas 125 pesetas por kilo.

Fuentes de cooperativas privadas han expresado su preocupación por la caída en picado de los precios, ya que, según los cooperativistas cuando el agricultor cobra menos de 35 pesetas el kilo la situación comienza a ser preocupante.

La helada que sufrieron los campos de sa Pobla el pasado mes de febrero y que retrasó la cosecha más de quince días, ha provocado que la producción del tubérculo temprano se haya juntado con la patata corriente, por lo que el agricultor ha ofrecido el producto cuando más saturado está el mercado de la exportación. Sin embargo, el principal motivo de la caída de los precios ha sido la saturación que sufre el mercado del Reino Unido, que recibe otras ofertas de mercados de la Península (Andalucía y Valencia) y de otros lugares productores, como Egipto, Sicilia, Grecia, Francia o Portugal, entre otros.

Desde la cooperativa pública Esplet, el gerente, Joan Company, confirmó la caída de los precios, aunque no quiso hacer balance hasta que dentro de unas semanas finalice la campaña: «En Esplet tenemos la filosofía de cooperativa hasta el último extremo y esto hace que cuando llegan situaciones difíciles como las de ahora no nos afecten con tanta intensidad».