El interior de uno de los autobuses de hidrógeno de la EMT. | Pilar Pellicer

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El PSIB de Palma se ha mostrado «sorprendido» por las críticas del alcalde, Jaime Martínez, sobre los buses de hidrógeno verde inactivos de la EMT, ya que, según han afirmado los socialistas, «los buses prestaban servicio con el suministro que llegaba a Mallorca y que, sorprendentemente, ha dejado de llegar por orden del nuevo» equipo de gobierno. En un comunicado, los socialistas de Palma han defendido este jueves que la EMT es uno de los principales socios del proyecto Green Hysland, que pretende la creación de un ecosistema de hidrógeno, »convirtiendo así a la isla en el primer hub de hidrógeno verde del suroeste de Europa».

En esta línea, han considerado que era «una oportunidad» que la empresa municipal «no podía dejar pasar», a fin de apostar por vehículos de cero emisiones, «convirtiendo a Palma en la segunda ciudad, después de Barcelona, que lidera la apuesta hacia este nuevo combustible». Asimismo, desde la formación han recordado que el proyecto de generación de hidrógeno verde en Lloseta compromete a diferentes socios como Enagas, Acciona, Redexis, Calvera, IBE, Balearia, UIB, Ports de Balears y la EMT. Por tanto, según han explicado, para hacer posible la participación de la empresa municipal de transportes de Palma en este proyecto, había que calendarizar la compra de hasta cinco vehículos de hidrógeno y coordinar el diseño con una estación de hidrógeno ubicada en las cocheras de la EMT. Los vehículos, han continuado, se adjudicaron a la empresas Solaris, ganadora del concurso a partir del mes de febrero de 2023, cuando empezaron a llegar a Mallorca las primeras unidades.

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«Desde la llegada de los nuevos vehículos y con los socialistas al frente del Ayuntamiento, los buses han prestado servicio a la ciudadanía con el suministro de hidrógeno que llegaba a Mallorca semanalmente en plataformas hasta que arrancara la generación de hidrógeno en Lloseta y que, sorprendentemente, han dejado de llegar por orden del nuevo gobierno de Martínez», han criticado desde el PSIB de Palma. En este punto, han defendido que las plataformas de hidrógeno son «una solución provisional, a la espera de resolver los problemas técnicos que ha sufrido la fábrica de Lloseta, y que es una cuestión ajena al Ayuntamiento, que debería seguir promoviendo la investigación científica en materia de nuevos combustibles, que es uno de los objetivos de este ambicioso proyecto».

Por tanto, los socialistas de Palma han pedido al alcalde que «deje de quejarse» y «busque soluciones, exigiendo a las empresas que lideran el proyecto que resuelvan el problema con la mayor brevedad». «Esta no es más que otra demostración de que el equipo de gobierno del PP no tiene ningún proyecto para Palma y solo se dedica a criticar las acciones realizadas por el anterior gobierno. Es una lástima y otra oportunidad perdida para continuar avanzando hacia una movilidad sostenible en Palma», han finalizado.