Imagen de las obras. | Ajuntament de Palma

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Cort prevé abrir la circulación de la calle General Ricardo Ortega y normalizar el tráfico de la avenida Gabriel Alomar este miércoles 31 de agosto a media mañana tras finalizar las obras de mejora de la gestión de aguas residuales y pluviales. En una nota de prensa, el Ajuntament de Palma ha detallado que, durante un mes, han estado trabajando en un colector interceptor y un tanque de tormentas para recoger las aguas residuales y pluviales, y así evitar los derrames en el mar y los cierres de playas. Concretamente, durante este mes, se han colocado los servomotores de las compuertas y montado la escalera de acceso, la plataforma de mantenimiento y los elementos de obturación para regular el paso del agua. «A partir de este miércoles día 31 de agosto a media mañana se normalizará la circulación en esta zona y se podrá circular sin restricciones durante las primeras semanas del curso escolar», han enfatizado desde Cort tras detallar que la última actuación será la conexión a la red del pozo situado en la avenida de Gabriel Alomar.

Estas actuaciones se enmarcan en el plan de infraestructuras destinadas a recoger, conducir y almacenar aguas pluviales y residuales para depurarlas y evitar derrames en la bahía de Palma, cuya última fase se prevé que esté lista en octubre. Según han apuntado desde el Ajuntament de Palma, el conjunto de un colector interceptor, una estación de impulsión y un tanque de tormentas permitirá reducir en un 90% los cierres de las playas de Can Pere Antoni y Ciudad Jardín. Además, han recordado que la obra se inició en mayo de 2019 y que la excavación del colector finalizó el pasado mes de enero, cuando se completaron los cinco tramos que separan la depuradora EDAR 2, en el Coll d'en Rabassa, del punto de inicio de esta infraestructura.

Respecto al tanque de tormentas, situado al lado la depuradora EDAR 2, se han finalizado las obras de construcción de la estructura y la instalación de los equipos electromecánicos, que han sufrido un retraso por los «problemas globales de abastecimiento». Las obras tienen un presupuesto global de más de 27 millones de euros, provenientes de la Conselleria de Medio Ambiente y Territorio a través del canon de saneamiento, y generan una media de 40 puestos de trabajo directos, según han afirmado desde Cort.