La regidora Neus Truyol. | Europa Press

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Todos los locales que hayan solicitado permiso para el cambio de uso a vivienda en Palma desde hace tres meses y en adelante deberán destinarse a viviendas sociales. Esta es una de las medidas que recoge el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobado la semana pasada por el Ajuntament.

La regidora de Model de Ciutat, Neus Truyol, ha explicado este martes que en Palma solo hay actualmente 1.500 viviendas sociales -propiedad del Ajuntament o del Ibavi-, «lo que no llega ni al 1% del total de las viviendas». Por eso, afirmó, «es importante incrementar de manera drástica este vivienda social».

En concreto, el Plan General contempla llegar a las 10.673 viviendas sociales en los próximos 20 años, «lo que supondrá decir multiplicar por ocho el número de este tipo de vivienda que tenemos ahora y se llegaría al 5,6 % del total de viviendas. Se trata de un salto importantísimo que no ha dado ninguna ciudad española», ha asegurado Truyol.

Para ello, el PGOU recoge toda una serie de medidas o actuaciones y la de las plantas bajas es una de ellas, ya que, según la edil, las solicitudes para transformar locales o plantas bajas en vivienda son frecuentes en estos momentos en Palma. «Pero si eso se generalizan -avisó- la ciudad perderá actividad económica, lo que significa perder puestos de trabajo en los barrios y perder los servicios que podrían dar estos locales a los vecinos».

Para cambiar esa tendencia y fomentar la diversidad de usos, ha detallado, el Plan General determina que todas las calles con una anchura de 20 metros o más se definen como ejes de actividad y en ellos por lo menos el 60 % de las plantas bajas deben estar destinadas a actividad económica. «En el resto de calles sí se puede pedir este cambio de uso de local a vivienda, pero esta vivienda será protegida y no estará sometida a la especulación inmobiliaria», indica la regidora.

Otra de las líneas que marca el Plan General es que no solo la administración pública pueda garantizar este acceso a la vivienda, sino también las promociones privadas pues «todos los sectores han de ser responsables de esta vivienda asequible, que es un bien de primera necesidad». Para ello el Plan General incrementa, en relación al plan de 1998 y al avance de 2014, en un 47 % el suelo urbanizable residencial, lo que supone un 82 % más de viviendas.

Es decir, explica Truyol, «por un lado se reduce el suelo urbanizable para que la ciudad sea compacta, pero en el suelo urbanizable que se mantiene se incrementa lo que se destinará a residencial, pues antes había suelo residencial que se destinaba a actividad económica, a polígonos industriales, y eso ya no nos interesan, ahora interesa que los nuevos urbanizables den respuesta a las necesidades de vivienda asequible, de zonas verdes y equipamientos públicos». Así pues, ha resumido, «habrá más densidad de población en ese suelo, más viviendas por metro cuadrado».

La responsable municipal ha desmentido «de forma rotunda la falsedad de que para que la vivienda sea más barata necesitamos suelo urbanizable. La realidad actual ya desmiente esta tesis».

Añade que el Plan General «regula que puede haber más vivienda y que una buena parte de esta sea asequible». Para ello, en los nuevos urbanizables y el suelo de transformación como mínimo un 47 % de las viviendas que se construyan han de ser de protección. Y, a su vez, la mitad de esta vivienda social ha de ser en régimen de alquiler.

Por ejemplo, ha expuesto, en Son Güells, que es un ámbito urbanizable de 340.000 metros cuadrados se ha marcado una densidad de población de 59 viviendas por hectárea «porque queremos que haya viviendas pero también equipamientos y zonas verdes». Así, se prevé que se puedan construir 2.030 viviendas, de las que 1.137 han de ser VPO y de ellas 568 en régimen de alquiler.

El plan recoge también la posibilidad de delimitar zonas de tanteo y retracto a fin de que el Ajuntament pueda conseguir viviendas a un precio razonable para que puedan ser públicas. Entre las zonas afectadas por esta figura, Truyol mencionó Nou Llevant, la Soledat o Son Gotleu.

Otro paquete de medidas importantes en relación a la vivienda que incluye el plan se refieren a la sostenibilidad y, por ejemplo, se indica que cuando haya obras de rehabilitación integral en un edificio o se construya un edificio nuevo la normativa marca que las cubiertas deberán ser para energías renovables o cubiertas verdes y que el edificio ha de tener un mínimo de autosuficiencia tanto en relación al agua como a la energía.