Edificio de Emaya en Palma. | Archivo UH

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El 83 % del consumo eléctrico de Emaya ya se aporta a través de la comercializadora energética propia y en 10 años está previsto que autogenere el 100 % de la energía eléctrica que consume el Ajuntament a través de fuentes renovables y consolidar el objetivo de emisiones neutras de CO2.

El presidente de la empresa municipal, Ramón Perpinyà, informo este viernes de los avances que se han producido desde la puesta en marcha de la comercializadora energética de Emaya, así como de los próximos pasos de la empresa pública como operadora energética. En una primera fase, resumió, «el objetivo es que Emaya sea el suministrador principal de la energía que consume, y en eso estamos ahora». En una segunda fase el reto será «que toda la energía sea autogenerada por Emaya».

Perpinyà recordó que Emaya se constituyó como comercializadora de energía y como consumidor directo el pasado mes de julio y a día de hoy ya opera directamente en el mercado eléctrico sin la mediación de otras empresas comercializadoras. Esto le ha supuesto, por ahora, un ahorro económico de unos 100.000 euros al año.

Desde octubre, además, el 83 % del consumo de la empresa lo adquiere directamente en el pool eléctrico y se prevé que a final de año ya pueda suministrar la totalidad del consumo de Emaya. De momento, apenas un 10 % de la energía es autogenerada.

A principios de 2022 se irán incorporando los principales puntos de consumo del Ajuntament de Palma hasta llegar al 100 % en 2024.

De esta manera, afirmó el concejal, «el Consistorio palmesano ha iniciado el camino hacia la descarbonización total de sus fuentes de energía, que en 10 años nos permitirá que la actividad municipal sea neutra en emisiones de dióxido de carbono, el principal causante de la emergencia climática».

Todo ello, resaltó, «supone también un ahorro económico por la reducción del margen de gestión que reciben las comercializadoras externas, así como por una gestión más eficaz que hará más efectivas las medidas de ahorro y eficiencia energética». Por otro lado «supondrá un importante impulso a la autoproducción energética con fuentes renovables».

Perpinyà se mostró rotundo al afirmar que «es una cuestión de supervivencia, nuestra obligación como institución pública es poner en marcha los proyectos y los instrumentos necesarios para mitigar el cambio climático y el cumplimiento de los compromisos marcados en la Cumbre del Cambio Climático, la Ley Balear de Cambio Climático y el Plan municipal de acción por el clima y la energía sostenible».

«Ya no podemos hacer solo planes y declaraciones, es la hora de actuar, si no hacemos este cambio no sobreviviremos, y nos hemos de sumar todos», aseveró.

En este sentido, el regidor aseguró que «poder contar con Emaya como comercializadora de energía municipal nos proporciona un instrumento fundamental para conseguir este objetivo».