Noche de verano. Imagen de la madrugada de ayer de la primera línea de la Platja de Palma, con cientos de jóvenes, en su mayoría turistas, concentrados. Cort lamenta que de nada sirve tener los locales cerrados o prohibir la venta de alcohol a partir de cierta hora si éste se compra por la mañana. | RAMIREZ

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El Ajuntament de Palma, a través del área de Seguretat Ciutadana, ha pedido a los hoteleros de la Platja de Palma que controlen la entrada de alcohol que los turistas compran en tiendas o supermercados y después guardan en las habitaciones de los hoteles hasta la hora de salir a la calle a hacer botellón.

Esta es una de las medidas que se intenta aplicar a fin de reducir los continuos y multitudinarios botellones que se celebran en la primera línea de la Platja de Palma cada fin de semana.

La regidora de Seguretat Ciutadana, Joana Maria Adrover, admite que «en el marco de la lucha contra el botellón estamos intentando actuar en todas las vertientes para tratar de conseguir que estas prácticas acaben, y en este sentido hemos hablado con los hoteleros porque, por ejemplo, en la Platja de Palma se ha detectado que la compra de alcohol por parte de los turistas se realiza por la mañana, lo guardan en las habitaciones de los hoteles y luego lo sacan a la hora de hacer el botellón. Entonces por mucho que tú tengas los locales cerrados o se prohiba la venta de alcohol a partir de cierta hora (ahora es desde las 22.00 horas) se sigue practicando».

«Estamos yendo también a por la venta ambulante de alcohol detectada sobre todo en primera línea de la Platja de Palma», añade. La responsable municipal asegura que «hay actas levantadas por botellón y material requisado cada fin de semana, es un goteo constante».

Desde la Asociación Hoteleros Playa de Palma, su presidenta Isabel Vidal declara que «es cierto que el Ajuntament nos han trasladado que hay un problema en este sentido y nosotros lo comentamos con nuestros asociados. Desde luego cada establecimiento toma sus medidas en función del tipo de clientela que tiene y muchos ya lo están haciendo pues tienen vigilancia y una normativa interna desde hace años que no permite subir más de un número determinado de bebidas a las habitaciones».

También, añade, «se nos ha pedido que informemos a los clientes sobre la ley de excesos, algo que siempre hemos hecho y, por supuesto, ahora seguimos haciendo. Se les traslada una información explícita a través de infografías».

Vidal destaca que «tenemos una muy buena relación y hablamos prácticamente cada semana para ver qué pueden hacer ellos y qué podemos hacer nosotros por ayudar, cada parte tiene que poner su granito de arena».

Se han puesto muchos temas sobre la mesa, afirma, «como el del control del alcohol que se sube a las habitaciones, pero que para nosotros es uno más de los muchos que se han tratado».

Insiste en que «la comunicación con el Ajuntament y con la policía es constante y absoluta».

Este fin de semana la policía ha vuelto a desplegar un dispositivo antibotellón en ésta y otras zonas, con sanciones que pueden llegar hasta los 3.000 euros».