Imagen de archivo del alcalde de Palma (i), junto al ministro Ábalos y la presidenta del Govern. | Efe

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El Ajuntament de Palma destinará 19 millones más del remanente del año pasado a ayudas sociales a personas, empresas y autónomos a fin paliar los efectos de la crisis económica generada por la pandemia del coronavirus.

El alcalde de Palma, José Hila, ha informado de la liquidación del presupuesto de 2020, que se cierra con un remanente total de 37,3 millones de euros, de los que 18 ya se habían incluido en el presupuesto de este año, repartido entre las diversas áeras. Por lo que ahora, el pleno de este mes aprobará dos nuevas líneas de ayudas urgentes, una para las personas que más lo necesitan y la otra para los sectores económicos más afectados.

La Comisión de Cuentas, que se celebra este jueves, aprobará un primer paquete de ayudas por valor de 11,3 millones de euros. De ellos, siete millones serán para ayudas sociales de familias, que se suman a los seis que ya se contemplaban en el presupuesto para este fin. Con ello, dijo el alcalde, «en 2021 se destinarán trece millones a estas ayudas urgentes (vivienda, comida, alimentación, ...) a las familias que peor lo están pasando por la crisis y pensamos que de esta forma cubrimos las necesidades de este año». Además, se destinan 600.000 euros al programa de intermediación de vivienda que pondrá en marcha el área de Model de Ciutat.

En cuanto a las ayuda para la reactivación económica, la comisión aprobará un paquete de seis millones, de los que 3.660.000 euros serán para ayudas a empresas y autónomos, que se darán en el marco del acuerdo alcanzado con el Govern balear y el Consell de Mallorca por el que estas instituciones se comprometían a poner cada uno la misma cantidad que Cort. Así, explicó el alcalde, se contará con algo más de once millones de euros para ayudas a empresas y autónomos.

Los 3,6 millones que pone el Consistorio se repartirán de la siguiente manera: 2,5 millones a PalmaActiva para ayudas directas a empresas y autónomos, 600.000 a Cultura para ayudas a empresas del sector cultural, 440.00 euros a Mobilitat para ayudas al sector del taxi y 120.000 euros a Participació Ciutadana para un programa de bonos para la adquisición de juguetes para las familias vulnerables.

Paralelamente, el Ajuntament destinará otros 500.000 euros para la promoción turística de la ciudad, «ya que cuando se pueda viajar vamos a necesitar que vengan turistas y para ello tenemos que tener recursos para la promoción».

El destino del resto de dinero hasta los 19 millones se decidirá estos días, a fin de que todo pueda ser aprobado por el pleno que se celebrará el jueves de la semana que viene.

Hila recordó que los ayuntamiento pueden gastar el remanente gracias a la suspensión de la regla de gasto aprobada por el Estado el año pasado, pero que se trata de un dinero que no se puede destinar a personal y que debe estar gastado como máximo el 31 de diciembre de 2021, por lo que no se puede dedicar a grandes obras ya que no hay tiempo material para su ejecución.